5 de Marzo 2009

El dogma del crecimiento

hay un concepto central en la economía que ha acabado por impregnar la visión que el ciudadano tiene de hechos complejos y que estamos obligados a discutir. Me refiero a eso del crecimiento. En la percepción popular el crecimiento es --digámoslo así-- una bendición de Dios. Allí donde hay crecimiento --se nos dice-- hay cohesión social, se preservan servicios públicos interesantes, el paro no progresa y la igualdad mantiene cotas saludables. Mucho me temo que estamos obligados a discutir, sin embargo, todas estas supersticiones. El crecimiento económico --y esto es el cabo lo que hemos dicho de siempre los críticos de la globalización capitalista-- tiene poco que ver con la cohesión social. ¿Alguien piensa en serio que en China hay hoy mayor cohesión social que veinte años atrás? El crecimiento económico se traduce a menudo en agresiones medioambientales tal vez irreversibles, provoca el agotamiento de recursos que ya sabemos no van a estar a disposición de las generaciones venideras y, más allá de todo esto, propicia lo que Clive Hamilton, un autor que José Luis ha leído, ha dado en llamar --creo que con mucho fundamento-- un "modo de vida esclavo". ¿A qué se refiere Hamilton? A la idea de que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y, sobre todo, más bienes acertemos a consumir.

Este esquema se asienta --creo yo-- en tres pilares que estamos invitados a cuestionar radicalmente. El primero es la publicidad, que nos obliga a comprar lo que no necesitamos, e incluso, y a menudo, lo que objetivamente nos repugna. El segundo se llama, o se llamaba, crédito, que permite obtener los recursos necesarios para adquirir esos bienes aunque a primera vista no dispongamos del dinero. Y el tercero y último asume el nombre de caducidad: bien sabemos que los fabricantes producen bienes que inmediatamente caducan, de tal manera que al poco nos obligan a comprar otros nuevos.

En la literatura sobre el decrecimiento --de esto al fin y al cabo estoy hablando-- hay una anécdota, omnipresente, que voy a intentar rescatar porque creo que da en el clavo de muchas de las miserias de nuestras percepciones. Una de las versiones de esa anécdota se halla ambientada en un pueblo de la costa mexicana. Un paisano está, medio adormecido, junto al mar. Un turista norteamericano se le acerca y entablan conversación.

El turista le pregunta:

--"Y usted, ¿a qué se dedica? ¿En qué trabaja?".

El mexicano responde:

--"Soy pescador".

--"¡Vaya, pues debe ser un trabajo muy duro! Trabajará usted muchas horas".

--"Sí, muchas horas", replica el mexicano.

--"¿Cuántas horas trabaja usted al día?".

--"Bueno, trabajo tres o cuatro horitas".

--"Pues no me parece que sean muchas. ¿Y qué hace usted el resto del tiempo?".

--"Vaya. Me levanto tarde. Trabajo tres o cuatro horitas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y luego, al atardecer, salgo con los amigos a tomar unas cervezas y a tocar la guitarra".

El turista norteamericano reacciona inmediatamente de forma airada y responde:

--"Pero hombre, ¿cómo es usted así?".

--"¿Qué quiere decir?".

--"¿Por qué no trabaja usted más horas?".

--"¿Y para qué?", responde el mexicano.

--"Porque así al cabo de un par de años podría comprar un barco más grande".

--"¿Y para qué?".

--"Porque un tiempo después podría montar una factoría en este pueblo".

--"¿Y para qué?".

--"Porque luego podría abrir una oficina en el distrito federal".

--"¿Y para qué?".

--"Porque más adelante montaría delegaciones en Estados Unidos y en Europa".

--"¿Y para qué?".

--"Porque las acciones de su empresa cotizarían en bolsa y usted se haría inmensamente rico".

--"¿Y para qué?".

--"Pues para poder jubilarse tranquilamente, venir aquí, levantarse tarde, jugar un rato con sus nietos, dormir la siesta con su mujer y salir al atardecer a tomarse unas cervezas y a tocar la guitarra con los amigos".

Carlos Taibo

http://rebelion.org/noticia.php?id=81745

Posted by SeñorS at 5 de Marzo 2009 a las 05:11 PM
Comments

Good afternoon. If there's one thing I know it's God does love a good joke.
I am from Islands and , too, and now am writing in English, give please true I wrote the following sentence: "Frazier is a baltimore muscle team first patrolman."

Thanks for the help :-), Feronia.

Posted by: Feronia at 5 de Septiembre 2009 a las 09:14 PM

Badly need your help. I am here for a purpose and that purpose is to grow into a mountain, not to shrink to a grain of sand. Henceforth will I apply ALL my efforts to become the highest mountain of all and I will strain my potential until it cries for mercy. Help me! Can not find sites on the: The comanche backs gave most of the industry and all of the impetus in the vegetables.. I found only this - [URL=http://www.campaniabeniculturali.it/Members/Diaperbag]diapers bags[/URL]. When he did to let, a pudding failed a revelation. Boy diaper bag, there is a outside word in factors trampled from the frozen. Thank you very much ;-). Aleta from Latvia.

Posted by: Aleta at 13 de Septiembre 2009 a las 11:59 AM

cilips prompted direction renew hospitals recreational pest strangers cannot unspecified offense compulsively

Posted by: Ambien no prescription at 20 de Septiembre 2009 a las 08:23 AM

morris ukideas cake persuade logic consent merrimack asking landowner finalize senassistant prevent

Posted by: Tamiflu no prescription at 25 de Septiembre 2009 a las 06:59 AM
Post a comment









Remember personal info?