Uff, cuanto tiempo sin venir por aquí... desconectado, marginado de los invisibles flujos de información (los efluvios atómicos de las superautopistas) que tejen y destejen identidades y realidades. Identidades flotantes, la era de los post-sujetos. Realidades teledirigidas, la era de la desmaterialización de lo real... uff, no, no nos dejemos engañar por Baudrillard: la guerra del golfo sí tuvo lugar.
Y bueno, venía a decir que el miércoles me voy a Salamanca (a estrenar nuevo piso, al lado de los cines, del turco que hace los mejores kebabs de salamanca y del 24 horas, para las frecuentes urgencias cerveceras), el viernes empiezo los exámenes y en octubre espero tener ya otra vez Internet... el ciberespacio...
Estoy en un ciber así que, en fin... ya nos vemos, o nos leemos, o algo... y hacemos la revolución para acabar con esa forma de producción absolutamente histérica y absurda conocida con el nombre de Capitalismo. Hay que decir lo evidente: es necesario limitar la libertad del Capital, aunque los fans de las "democracias" neoliberales se irriten. Bueno, eso.
Hasta luego.