Febrero 27, 2006

La historia de mi declive intelectual

1989, 6 años, primero de E.G.B: todo sobresalientes.
2006, 22 años, tercero de carrera: un aprobado, dos suspensos, el resto no presentado.

Posted by SeñorS at 07:01 PM

Un post superficial titulado pomposamente Fenomenología de la cotidianidad del ser-ahí un viernes noche

-Sergio, bebes.
-Sergio, bebes.
-Sergio, vuelves a beber.
-Sergio, te toca beber a ti otra vez.

Conclusión: nunca me entero de nada en los juegos estos. De todas formas, si la finalidad del juego es beber, paradójicamente el peor jugador del juego (o sea, yo) es el que logra más plenamente su objetivo. :)

Automensaje: hay que salir con dinero. Sin dinero no se puede pagar. Puedes lanzar lamentos metafísicos por este injusticia suprema, pero no va a cambiar nada: sin dinero no se puede pagar.

Observaciones: todos los borrachos cantan 20 de abril del 90. En realidad los borrachos cantan cualquier canción que se sepan si está sonando. Y si no se la saben también.

Posted by SeñorS at 06:05 PM

Febrero 24, 2006

Así pasaba el tiempo

Así pasaba el tiempo, tirado en el césped, boca arriba, cayendo hacia arriba, con los párpados acariciados por la yema de los dedos del viento, versos con alas de hielo sobrevolando mares de cenizas, una explosión sorda que atrapaba los ojos, para siempre anclados en la contemplación incesante, interminable, de estrellas errantes como pájaros, cuando las jaulas son sólo recuerdos dudosos.

Posted by SeñorS at 05:51 PM

Febrero 20, 2006

La historia de lo que hizo el chico que convivía con un agujero dentro de su pecho

¿Conocen la historia, estremecedoramente hermosa, del chico que se arrancó los ojos y se tumbó sobre la hierba a esperar que dos estrellas cayeran justo en las cuencas vacías de sus ojos?

Ahora ya la conocen, y nos les sorprenderá saber que antes de hacerlo dijera: tengo que hacer algo, no sé qué, pero algo, porque adentro del pecho tengo un agujero; no es que me moleste mucho, en realidad me hace mucha compañía, pese a ser un agujero, es sólo que todo el rato me obliga a rellenarlo: leer, fumar, escribir, caminar, estos son algunos verbos que exige mi agujero para calmarse, porque siempre anda nervioso, no por algo sino por nada, nervioso en general, no sé si me explico. Lo tengo que vigilar, para que no me engulla. No creas que es fácil convivir con él, aunque tampoco me gustaría que desapareciera, lo echaría de menos, quiero decir que ya nos hermos acostumbrado el uno al otro, a vagar sin objeto por los libros, por las calles. Nos emborrachamos juntos y cantamos canciones. Pero tengo que hacer algo.

Y lo que hizo ya lo saben. No es muy probable que las estrellas quepan en las cuencas de sus ojos, pero quién sabe.

Posted by SeñorS at 07:48 PM

No sé qué escribir, así que veamos cómo se las gasta Bolaño avivando giles

Ganas de escribir, pero... ¿escribir qué? Me encojo de hombros. No salgo a cazar palabras, prendo un cigarrillo y miro al cielo. Es un cielo gris. Escribir como verbo intransitivo, como gimnasia... espiritual, sí, diría espiritual, pero no se puede decir, la palabra ha sido contaminada con connotaciones religiosas. No obstante, hay que ejercitarse, el abismo cansa mucho. No salgo a cazar palabras, espero a que lleguen, miro en todas direcciones, buscándolas: ¿qué, venís, malditas hechizadoras de mentes?

Igual hoy se fueron con otro, las muy putas le estarán comiendo la boca a otro. Bueno, qué se le va a hacer. Les dejo con un pequeño texto de Bolaño, dado que a mí hoy las palabras me han abandonado como a un perro escuálido, me han dejado tirado en mitad de la calle. En mitad de la calle, hay que joderse, con el frío que hace, y yo sin bufanda.

Yo no sé cómo hay escritores que aún creen en la inmortalidad literaria. Entiendo que haya quienes creen en la inmortalidad del alma, incluso puedo entender a los que creen en el Paraíso y el Infierno, y en esa estación intermedia y sobrecogedora que es el Purgatorio, pero cuando escucho a un escritor hablar de la inmortalidad de determinadas obras literarias me dan ganas de abofetearlo. No estoy hablando de pegarle sino de darle una sola bofetada y después, probablemente, abrazarlo y confortarlo. En esto, yo sé que algunos no estarán de acuerdo conmigo por ser personas básicamente no violentas. Yo también lo soy. Cuando digo darle una bofetada estoy más bien pensando en el carácter lenitivo de ciertas bofetadas, como aquellas que en el cine se les da a los histéricos o a las histéricas para que reaccionen y dejen de gritar y salven su vida.

Bolaño, como todo el mundo sabe, tenía más razón que un santo.

Ni clásicos ni inmortales ni gloria ni hostias, perros rabiosos dando puñetazos sobre el teclado en habitaciones húmedas, perseguidos por caseras, muertos de hambre, locos que son todo oídos al silbido del viento, perros románticos y detectives salvajes.

Posted by SeñorS at 05:25 PM

De por qué es injusta la entropía y los curiosos incidentes que se producen cuando se convierte en la ley que rige las bibliotecas

Una biblioteca que no se ordena se desordena: es el ejemplo que me dieron para explicarme qué era la entropía y varias veces lo he verificado experimentalmente.
George Perec

Los conceptos son saltamontes inquietos, se pueden usar de muchos modos, lo que equivale a decir que significan de muchos modos, porque el uso es el significado. Podríamos aventurar incluso que la entropía tenga un alcance existencial, aunque quizá es aventurar demasiado.

La frase "la entropía es una cosa muy injusta" no tiene, claro, un sentido literal. Un estado de cosas ordenado tiene más probabilidades de volverse desordenado que a la inversa. Es más probable que una piedra choque contra un cristal y éste se haga pedazos a que los pedazos se recompongan. En este sentido se usa el término entropía en la frase "la entropía es una cosa muy injusta". O sea, sin perder de vista el significado del término en física, lo obligamos a transitar por otros vericuetos. Así, hablamos, por ejemplo, de la entropía que sacude a los escritorios: latas de coca-cola vacías, ceniceros, libros, cedés, pañuelos, paquetes de galletas, bolígrafos, etc. O de la entropía de las bibliotecas.

Por azar en mi estantería La República de Platón ha quedado al lado del Asi habló Zaratustra de Nietzsche. Cuando descubrí este hecho insólito (insólito por cuanto narra una historia que va desde los cimientos del cristianismo hasta sus añicos, escondidos bajo el gigantesco bigote nitzscheano) me dije que por las noches se pegarían unas palizas termendas. Creo que, de momento, Nietzsche le va ganando a Platón. Sí, el pobre Platón está acojonado con el intempestivo vitalista.

Al lado de un libro de Dostoievski hay uno de Bret Easton Ellin. Me parece que no se hablan. A Dostoievsky tanto desencanto y tanta banalidad le desagradan, me parece. Novalis y Kerouac son compañeros de pupitre. Novalis le habla de la noche y Keourac de caminos. Por ahí está Herman Hesse. Habla poco, pero cuando habla hago callar a todo el mundo. Hay un libro de Faulkner, pero estamos enfadados, me reprocha que no haya pasado de las diez páginas y que me haya olvidado de él. Lo siento tío, o es la traducción o soy yo o eres tú, pero algo falla. Riéndose de todos está la Conjura de los Necios. Es una obra maestra y saca pecho con una sonrisa burlona, como diciendo a los demás que os den, con ninguno de vosotros se ha reído tanto como conmigo. Sí, pero no se lo digas, hombre. En fin, que hay un parloteo cacofónico y demencial entre los libros (des)ordenados entrópicamente de las estanterías, la mesita y el escritorio. Borges se queja de que haya una lata de coca-cola vacía y migas de pan encima de él. No sea tan exquisito, señor Borges.

Posted by SeñorS at 12:03 PM

Febrero 18, 2006

los Fraggle Rock refutan a Kierkegaard

Llevo un rato de la hostia escuchando la canción de Dragones y Mazmorras. Y ya puestos he añadido otras exquisiteces sonoro-proustianas (a mí las magdalenas me dejan frío, pero con las canciones de dibujos animados me pongo a saltar por la habitación) a la lista del Winamp: érase una vez, Fraggle rock.

Érase un vez un planeta triste y oscuro y la luz, al nacer, descubrió un bonito mundo de color.

Vamos a jugar, tus problemas déjalos (esta frase es un clara refutación de Kierkegaard)

Posted by SeñorS at 09:30 PM

Febrero 17, 2006

Muela del juicio Strikes Back Again

Estaba yo muy entretenido escuchando cosas sobre la dialéctica según Platón, Aristóteles, Hegel y demás compañía de altos vuelos filosóficos, cuando noté una sensación no del todo agradable en la boca. Exploré con la lengua el lugar del que provenía esa no del todo agradable sensación y descubrí la terrible verdad: coño, me está sangrando la encía justo en el lugar donde se encuentra sepultada una juiciosa muela.

Así que salí de clase con mi cara devenida careta pálida y tratando de equilibrar la tensión, que ya notaba bajar precipitadamente hasta desembocar en la consabida pérdida de consciencia, con el consiguiente desplome y aturdido despertar en el suelo entre caras borrosas con bocas preguntando ¿estás bien?, me enjuagué la boca y me dirigí a casa con una expresión que, a los transeúntes, ignorantes de mi no del todo agradable sensación bucal, debió de parecerles la de un asesino suelto con unas ganas irrefrenables de matar a todo el mundo. Pues bien, con mi panic attack bajo el brazo cogí el bus para venir a León y que la dentista me confirmara lo que ya sospechaba, que la cruel fortuna se había ensañado conmigo (¡pero si yo no la he hecho nada a la dichosa fortuna!): hay que extraer esa condenada muela del juicio.

En fin, con la otra sólo me sucedió lo siguiente: nada más cortar la encía me desmayé (es una sensación no del todo agradable), luego tardó una hora en sacar cachito a cahito la condenada muela, luego estuve una semana entera con fiebre y casi sin poder comer (ni fumar), los puntos me molestaban (tener puntos en una encía es una sensación menos agradable que tenerlos en, por ejemplo, la cabeza, incluso uno echa de menos tener siete puntos en la cabeza cuando tiene tres en una encía).

Posted by SeñorS at 06:25 PM

Febrero 15, 2006

Caricatura textual del oscurantismo filosófico, sin por ello darle la razón a Alan Sokal

El yo es el lugar de lo imaginario. El mismo es imaginario. En realidad no es un lugar, usamos la palabra lugar como metáfora. Es un punto inextenso, la raíz cuadrada de menos uno, que existe en un plano ontológico cualitativamente diferente y, no obstante, no se sale del plano fractal inmanente, sino que es un infinito devenir otro no dialéctico: el yo deviene movimiento infinito inmanente en una dispersión semánticamente analógica, no binaria, la dualidad imaginario/real y adentro/afuera dejan de ser así constitutivas del yo (revelan su caracter representacional y su función limitadora). De este modo afirmamos la diferencia y la repetición en un gesto anti-hegeliano que nos permite pensar el yo como un campo de múltiples fuerzas en proyección no trascendente sino a lo largo de superficies que multiplican rizomáticamente el sentido del Ser: o sea, el Ser ha muerto en tanto que mono-ontología para afirmar la poli-ontología. No hay centro porque el centro está en todas partes y el concepto de Uno creado por Platón ha sido deconstruido.

P.D: en fin, me aburría :-)

Posted by SeñorS at 02:00 AM

Febrero 14, 2006

Memorias de un espectro insomne

En realidad nunca existí, espectro de mirada triste o trago de cerveza helada, alguien, al final de la noche, posaba palabras en mis labios y yo escuchaba obnubilado, agitado en el viento como un pañuelo absurdo, o como una marioneta a la que han cortado los hilos y se mueve torpe y caprichosamente, sin destino. Porque un día me convertí en el viajero del destino roto, cayendo de un sueño a otro, y los pedazos rotos dibujaron la silueta de la belleza asustada, y tuve miedo y sólo quería estar solo, estar solo porque Wendy nos traicionó y yo soy demasiado cobarde para existir así, a la intemperie.

El caos irrumpió en mi vida como un dios atractivo y peligroso, un dios travieso, incomprensible, y las ojeras de los locos soñadores decoraron mis ojos rasgados. Salía a la calle y la más ínfima variación en la intensidad de la luz me sumía en un viaje frenético por estados de ánimo alucinados. Una voz ebria aullaba en mi interior, un barco ebrio, tierno y rabioso, lanzaba puñetazos contra el mundo. Luego dormía arropado por sueños narcóticos, como si nunca más fuera a amanecer, como si fuera posible un mundo sin reproches.

Hubiera vendido mi vida al demonio de los ensueños sin dudarlo. Mi vida era una tontería sin importancia. Además todo era absurdo y no soportaba la caricatura de los sueños en que consistía la realidad. Me daban consejos: céntrate, no bebas tanto, no leas tanto, haz deporte. Qué lejos de las ganas de sintonizar con la música de las esferas me parecían esos seres perfectamente acomodados en sus sosos convencionalismos. Me decían qué raro eres, y yo no entendía nada, si yo tan sólo trataba de sobrevivir a los días iguales, al cruel Cronos que nos devora sin remedio. No entendía nada y no sabía qué cojones hacer con el miedo, no sabía qué cojones hacer con la nostalgia de lo que nunca sucedió.

Así que empuñé un litrona de cerveza, prendí un cigarrillo y contemplé el misterio de la noche.

Como no deseaba hacer nada más pensé que me estaba volviendo loco, pero yo adoraba la locura, como una palabra dadá más.

No sé si las palabras son capaces de expresar la belleza de las ruinas crepusculares, el insólito temple de ánimo que sintetiza el dolor, la tristeza, el entusiasmo, la belleza, el desgarro, el delirio, la alegría, la angustía... cóctel estético para saborear en noches como esta, porque en noches comos esta, querido fantasma, te tuve entre mis brazos, y te desvanecías...

Nunca existí, me fingí canto desolado. Los libros apilados sobre mi mesita no respondían, pero tuvieron la gracia suprema de aliviar mi miedo con sus abrazos desinteresados.

Y seguramente seguiré cantando mi canción idiota sobre la alquimia del verbo, seguiré ebrio, seguiré triste, seguiré feliz.

Posted by SeñorS at 02:47 AM

Febrero 13, 2006

Una especie de autoentrevista sin preguntas y con respuestas más bien indefinidas

Bueno, hay cerveza con whisky y música y algunos buenos libros; un tren que se aleja y que nunca regresará al punto de partida. También, claro, la angustia y el tedio, todo un montón de esas cosas con que juegan los existencialistas.

Yo no tengo ideas definidas sobre nada. Sospecho que son mis estados de ánimo los que zarandean mis ideas. Que el mundo sea trágico o cómico, hermoso o un lugar inmundo, alegre hasta el delirio o deprimente hasta la naúsea, depende de qué segregue mi cerebro.

Opinar es una estupidez, da igual lo que opine yo o cualquiera. Las discusiones casi nunca sirven para nada porque nadie está hablando de lo mismo. Nada más deplorable que esa absurda manía de tratar de tener razón a toda costa. No hay más que escuchar a la extraña fauna de opinólogos profesionales que pululan por las radios. Es curioso que haya gente cuyo oficio consiste en opinar de todo sin saber de nada y, encima, traten de imponernos su opinión en lugar de plantear los problemas. Como dice Deleuze: la filosofía aborrece las discusiones. Siempre tiene otra cosa que hacer. Los debates le resultan insoportables, y no porque se sienta excesivamente segura de sí misma: al contrario, sus incertidumbres son las que le conducen por derroteros más solitarios

Posted by SeñorS at 02:19 AM

Febrero 12, 2006

Los niños irresponsables hablan de lo que no se puede hablar

-Los niños irresponsables están por todas partes –dijo Roberto, adoptando un tono solemne y cómico- pero es difícil descubrirlos, habitan en los intersticios de lo visible, en esas grietas desmayadas que abre el atardecer, en esos mundos de lluvia y susurros y desoladas hojas de otoño. Su mirada perdida, su melancolía y su rabia los delatan, aunque a veces también se ríen. Su vida, definitivamente, está en otra parte.

-Sí –dije yo, prendiendo un cigarrillo- son los chicos silenciosos que fuman con la ventana abierta, asomados a la noche, aunque haga frío, y saben que la derrota en el juego sin reglas de la vida es inminente, pero han elaborado un plan para destruir la realidad y siguen jugando alegremente. No creen en la humanidad, sólo en la percepción estética del mundo.

-Ah –dijo Sofía, riéndose- no me digáis, y vosotros sois los dos más irresponsables, ¿no?

-Por supuesto –dijo Roberto- los más chiflados buscadores de oro, porque sabemos que el oro no existe, pero igual lo buscamos, y además estamos seguros de que lo vamos a encontrar.

-Eso no tiene ni pizca de lógica...

-Claro que no, lo inefable no cabe dentro de un pensamiento lógico. Nosotros somos místicos, siempre a contracorriente de los groseros valores dominantes. No creemos en lo de Wittgenstein, que de lo que no se puede hablar, mejor es callar. De lo que no se puede hablar, mejor es gritar, retorcerse como una canción desesperada y hermosa. Lloraremos un poco, nos romperemos y juntaremos los pedazos. Sólo creemos en la estética, es decir, sólo deseamos ser secuestrados por las sirenas, que ellas supriman nuestra voluntad. Queremos ser los perros de las sirenas, escuchar su canción diez millones de veces seguidas y que la realidad salte en pedazos.

-Joder, no estais bien de la cabeza, en serio.

-No todo el mundo puede estarlo, los niños irresponsables están perdidos y temen a un montruo que se oculta en un bosque. Su hipersensibilidad los vuelve medio locos, es cierto...

Nos quedamos callados. Bebimos nuestras cervezas. El tiempo se consume y nosotros no vamos a ningún lado.

Posted by SeñorS at 10:59 PM

Febrero 08, 2006

Se agotaron los disfraces de chico normal

De hecho sí, hay alguna tripa rota en mi cerebro. Me quedan menos de siete horas de sueño, pero he descubierto una litrona en el frigorífico... y acabo de darme cuenta, ahora mismo, de que la compré yo el viernes cuando regresábamos a casa, en el 24 horas (party people), porque pensaba ver una película. No pude (pudimos) verla, eran casi las ocho de la mañana y, aparte de esto, no veía mucho que digamos, o veía doble, no sé, no me acuerdo bien.

Ahora me enfrento al silencio, apenas quebrado por un murmullo extraño, un murmullo como de grillos felices, y desenvaino cigarrillos, le pego unos tragos a la cerveza, la espada rubia de los guerrilleros literarios. El humo flota viciando el aire de mi habitación como un blanco y elegante carruaje sin destino.

El miedo y la tristeza, sin embargo, no desaparecen del todo: la silueta de las botellas vacías desperdigadas por mi cuarto luce melancólica. Detrás de las risas el muñeco destartalado sigue solo y lleno de incertidumbre: o sea, el payaso triste sigue sin comprender el mundo, sigue siendo un alma de lluvia, sigue refugiado en su isla solitaria, tarado medio autista incapaz de funcionar en el mismo plano de existencia que la gente normal. Normal, normal... dejen de joder con la dichosa palabra.

Y creo que me repito obsesivamente, como un niño tonto incapaz de solucionar un problema de matemáticas, y vuelvo a decir con Trakl: felicidad y tristeza coinciden.

Decía Alejandra Pizarnik: cómo explicar, con palabras de este mundo, que partió un barco de mí, llevándome. Algo así, cito de memoria. Si se dejan llevar por sus palabras descubrirán que dio en el clavo.

Y, en fin, todos somos naúfragos, y hay que resistir...

O tal vez sólo los capullos hipersensibles encuentran problemas donde no los hay, desvaríos sin sentido, no sé, como si esto fuera carnaval y los disfraces de chicos normal se hubieran agotado, algo así.

Posted by SeñorS at 01:47 AM

Febrero 07, 2006

Cuando el cerebro del Señor S. deviene un teatro en el que las palabras ni presentan ni desarrollan ni concluyen la obra porque ni siquiera hay obra, algo así, o sea

A mi cerebro se le debe de haber roto alguna tripa porque todo lo que empiezo a escribir lo borro al instante. Me digo: bah, total, qué más da. A continuación me encojo de hombros. Además que mi pensamiento últimamente no sigue ningún curso. Quiero decir: estoy aquejado de una dispersión diabólica. Digresiones entre brumas, palabras nerviosas zumbando como mosquitos idiotas entre nieblas, chocando entre sí, asustadas, incapaces de dominar el caos que ellas mismas crean. No hay puerto alguno al cual llegar. Tal vez haya un naufragio sin espectador. O sea, imaginen un cuadro con un naufragio que es la vida, y no hay espectador porque todos estamos dentro del cuadro. O sea, me pongo a pensar qué significa pensar y no tengo ni la menor idea. ¿Pensamientos?¿Ideas?¿Significados? habría que hacer caso a Rimbaud: lo mejor es dormir, muy borracho, sobre la arena. Claro que mi riñón no filtra bien, no sé, algo le pasa. Tengo que beber mucha agua. Pero el agua no sabe a nada, es una bebida nihilista o una bebida para entes espirituales extasiados ante la belleza de la luz. Y yo no soy nihilista, sólo a veces, un poco, lo justo para burlarse de la humanidad, esa vieja idiota u hormiguero azaroso que avanza dando tumbos sin ton ni son. La belleza de la luz, pues sí, es bonita, pero cómo renunciar a la experiencia estética de la noche, a la cerveza con whisky que corre por las venas de las farolas, esas estrellas donde late el eco de las princesas que fueron encerradas (su tristeza es la belleza del mundo). Estoy convencido de que si dejo la cerveza las estrellas se apagan, se caen todas a un charco de mierda. Por el bien de la belleza de las ciudades creo que debo seguir con la cerveza y desafiar a mis riñones. Bah, sólo me dijo que bebiera más agua, no que no bebiera alcohol. Y es que cuando uno es un místico y no cree en nada (frase de Flaubert que he citado unas diez millones de veces), sus ansias de autotrascendencia eligen el método de alterar los estados de ánimo (¿más? usted está loco, desequilibrado, ¿no se lo habían dicho? sí, a veces me lo dicen) recurriendo a alguna sustancia que intoxique su organismo. Porque los vicios del hombre aportan una prueba de su ansia de infinitud, como dijo Baudelaire. Otra cosa es que yo esté convencido de que dar un contenido positivo a lo trascendencte es una cobardía del pensamiento, que debe ser intempestivo (lo del cuadro: no hay espectador: usted también es un naúfrago, y ya dijo Goethe que también hay naufragios en tierra). Me explico: creer en Dios es darle un contenido positivo a lo trascendente, y así el problema se soluciona, ya no hay que pensar más. Un poeta, es decir, un tipo vago, maleante, inútil, borracho e insomne, pues sí, es todo esto, pero no le da un contenido positivo. Bien hecho.

Posted by SeñorS at 11:24 PM

Febrero 05, 2006

La última vez que la vi

La última vez que la vi llevaba el vestido negro y se parecía la chica del puente, parecía que se había arrojado al río, parecía que no había logrado matarse, parecía recién rescatada de la espuma mortal que aún humedecía sus cabellos, parecía desarraigada del mundo y de las personas, parecía un fantasma apenas materializado envuelto en niebla, parecía una chica recién pintada por un pintor melancólico, parecía cobijar en sus ojos toda el agua oscura del río, parecía decir adiós, su imagen se alejaba: la última vez que la vi llevaba el vestido negro y se parecía la chica del puente, parecía que se había arrojado al río, etc.

Posted by SeñorS at 02:48 AM

Febrero 03, 2006

Bienaventurados los que nunca duermen, porque de ellos será el reino de los malditos

Esa especie de manojo de nervios,
muñeco destartalado,
monstruo de soledad,
con alma de jeroglífico.

Sólo creemos en el abismo
y en la cerveza
y en la noche,
todos juntos
bailando
entre las luces mortecinas
de mi cerebro.

Posted by SeñorS at 11:01 PM

Febrero 02, 2006

A Thom Yorke (+ 1 poema de bonus track)

Cada vez que abre la boca abre una brecha por la que espiar la otra orilla de las cosas, el lugar imposible en el que un químico loco fabrica pócimas de fascinación y melancolía que nuestros cuerpos beben desesperados como si fueran la savia de la noche, agarrándose con las uñas a algo que siempre se nos está deshaciendo entre las manos. Y es que la vida sin música sería apenas un caracol babeando tedio por todas partes.

Voces misteriosas que habitan en la cueva del ser, alegres naúfragos con los pulmones encharcados de furia triste, una sonrisa a punto de quebrarse, mientras cruza, agarrada a una tabla rota, el firmamento, errante y sin destino.

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El rostro de la prisionera en el desierto
Sus ojos desencajados
-dos pájaros perdidos-
Asediados por un deseo indescifrable
Semejan oasis imposibles.

Posted by SeñorS at 02:16 AM