-cuénteme su pesadilla más terrible
-verá, yo estoy en la piscina, leyendo a Dan Brown. ¿se imagina, a Dan Brown? una señora se me acerca y me comenta que a ella le gustó mucho El Código Da Vinci. Luego la cosa empeora, aparece Paulo Coelho leyendo Los Pilares de la tierra y me dice que es un libro muy edificante.
-sin duda es terrible, sí, pero tiene remedio: lea usted a Bukowski, a Bolaño, a Vila-Matas, a Kundera y se le pasará en seguida, no se preocupe.
-gracias
hay palabras que abren brechas, como por ejempo cuchillo, y palabras suaves como seda; palabras para arrojarse, como precipicio o tejado; palabras para navegar, como cosmos, para navegar sin rumbo, como ciudad; palabras que viven en callejones oscuros, como disparo, a las que sigue un largo silencio...
me desperté llamando a un sueño que huía.
me desperté en un desierto de hombres huecos implorando no sé qué que me sacara de aquí.
me desperté cansado de conversar con sombras enredadas en mi pelo
y un coche sin gasolina me aguardaba en la ventana
para filmar una road-movie en la que el protagonista es abatido a tiros justo antes de la palabra fin.
me desperté con la idea de convertirme en un lagarto metida en la cabeza. yo era un lagarto tumbado en el tejado, tomando el sol frío de invierno. fumaba, miraba a lo lejos, el tiempo pasaba, nada más.
me desperté con la idea de transfigurarme en barco metida en la cabeza. pero el puerto está vacío y ahora no estoy seguro de que existan barcos.
no sé cómo fue que empecé a ver con la mayor naturalidad retratos colgados con clavos en el aire. luego me acostumbré, me perdí, me entretuve para siempre en esta soledad fantasmal.
me desperté, les dije adiós a las estrellas con la mano y estuve un rato pensando que existir es una certeza inverosímil antes de tomarme un café, como buen adicto a la cafeína.
no sé cómo fue que empecé a imaginar que más allá de la noche hay algo, que cuando el sol cae, con esa orgía de naranjas silenciosas, se lleva algún secreto, oculto tras una sonrisa sin gato.
historia de un señor que perdía cosas:
puedes entrar en un baño, borracho, mirarte en el espejo, configurar tu rostro, y a la salida perderlo igual que pierdes un mechero, un jersey o un saco de dormir. me desperté: el espejo engullía mi rostro
la idea podía ser muy inteligente, o muy poco cuerda, o ninguna de estas dos cosas y era, casi seguro, una idea robada a Wittgenstein, que la conciencia es una ficción gramatical. luego la idea fue evolucionando hacia disparates de vuelos más altos: si la conciencia es una ficción, todos somos personajes de una novela; si todos somos personajes, la novela en cuestión es una novela experimental que un loco está escribiendo en los muros de un psiquiátrico, mientras escupe naves espaciales por la boca y grita que es el primer profeta de la anti-psiquiatría, que por un error administrativo los locos fueron considerados los cuerdos y que su obra terminará con tremendo y sonoro pum y luego silencio y oscuridad.
eligir qué personaje quieres ser no es fácil. está el poeta joven y delgado que viste de negro y dice que lee a Lautremount pero en realidad se encierra en su cuarto a leer relatos pornográficos mientras come pistachos. está el estudiante de filología con gafas de pasta negra que dedica diez horas al día en tener un aspecto descuidado y muy cool. también está el de asesino en serie súper inteligente que desafía al policía también súper inteligente. el policía acaba fascinado por la compleja personalidad del asesino. ambos escriben un libro titulado el asesinato como acto poético y lógicoel libro, al parecer, contiene diversos mensajes en clave. diversas sociedades secretas se dedican a analizarlo con entusiasmo y dedicación enfermiza. en el número uno (aún no han sacado el número dos) de la revista soy bizarro, luego existo aparece un artículo firmado por el asesino en el que explica que, mediante complicados cálculos cabalísticos, ha llegado a la conclusión de que él es Dios y que si Dios es el Absoluto incluye también al Mal, dado que lo incluye todo. sus actos malvados, dice, son senderos misteriosos en el camino por todas sombras rodeado hacia la Luz, una luz serena e invernal que se derramará sobre los hombres cuando éstos hayan superado su fase de seres temporales. el polémico artículo es comentado en foros de internet y en revistas marginales de trece o catorce tiradas. una sociedad secreta de teóricos que investigan las posibilidades de que naves espaciales nos trasladen a un nuevo universo cada vez que despertamos (nuestros sueños, dice el más radical de los teóricos, son las visiones de los seres extraterrestres que conducen la naves) concluyen que el asesino en serie dirige la compañía de naves llamada senderos misteriosos y que sus horribles actos son una campaña publicitaria para promocionar una nueva línea de naves espaciales. la campaña se fundamenta en aterrorizar a la población mundial. si todo el mudo, comenta un teórico, quiere huir del planeta, todo el mundo comprará un billete para huir en sus naves espaciales. la idea es poco verosímil, sin embargo.
ya siempre este silencio de ventana empañada,
estos pasos lentos que suenan como chispas de una hoguera ausente,
me acompañarán -iremos al mar que suena lejos-
al azar caeremos en la noche -caballos iguales a velas en la oscuridad-
ya siempre habitaremos el silencio de fantasmas, las noches frías
ya nunca tendremos miedo, ni siquiera de los espejos monstruosos
-suena un mar, oceáno de mil botellas sin mensaje-
caeremos al fondo con una sonrisa
en una ciudad extraña -siempre llueve sin llover en esa ciudad extraña-
y es de noche, como ahora
como siempre, más allá de la noche, y llueve
caeremos -caballos furiosos, tristes- en tus ojos
que son un laberinto, o en tu pelo
que sabe a mar y huele a abismo.
caeremos y también la lluvia cae y cae la noche,
todo lo hermosos cae, siempre
ya nunca saldremos del laberinto, de los silencios,
del estremecimiento ante la ventana,
de ser marineros perdidos en la niebla,
de todo eso no se sale.
(y los poemas también caen, en la noche, en ciudades extrañas, y no es fácil saber al final de que verso hay que morir
ahora recuerdo aquel verso nadie, ni siquiera la lluvia, tiene unas manos tan pequeñas y si te fijas te darás cuenta de que es casi un verso perfecto para morir, diminuto y precioso, suena a lluvia y al fondo puede verse una sonrisa triste que cae en una calle vacía, sí. ¿de quién era ese verso?¿de E. E. Cummings? yo lo sé por Hannah y sus hermanas, la película de Woody Allen. en cualquier caso suena a lluvia contra la ventana...)
viernes noche y estoy en casa. seguro que esos cabrones ya están borrachos. ah, dulces locuras de borrachos. pienso en la necesidad de estar ebrio: de alcohol, de vida, de muerte, de literatura, de música, de cualquier cosa. parafraseando a Hörderlin: el hombre es un dios cuando está ebrio y un mendigo cuando está sobrio. ahora soy un mendigo aburrido sin ganas de ir a la cama. prendo un cigarrillo. escribo para escribir, para tenderle trampas al tiempo. estoy cayendo, soy Humpty Dumpty cantando, hacia algo oculto tras el velo de la noche. cierro los ojos: soy Breston Ellis, bronceado y hasta el culo de cocaína; ahora soy Malcolm Lowry, bajo el volcán, borracho y escribiendo. aplasto el cigarrillo y el silencio de la noche me inunda los pulmones y yo quiero arañar el disfraz de la noche y desvelar su rostro, que las estrellas se deshagan en sonrisas. ahora soy un boxeador retirado en alguna película en blanco y negro y estoy tirado a la salida de un bar, con la nariz rota chorreante de sangre y el alma esparcida en el charco de una vomitona y me levanto y regreso a casa tambaleándome, confundiendo las farolas con estrellas, y el aire frío enjuaga mis lágrimas, y de repente me pongo contento y me da por reirme a carcajadas en las calles solitarias; soy un loco feliz sin nada que perder. mientras imagino vidas, destinos rotos, la noche avanza sigilosa, inmóvil. otra vez me voy a dormir, terco animal nocturno, terco soñador de imposibles, sin que la noche me haya susurrado su secreto al oído. hasta mañana.
Este texto se encuadra dentro del movimiento romántico alemán, caracterizado fundamentalmente por la búsqueda de infinito, por un ansia de plenitud, de superar los estrechos límites de lo posible, de la razón analítica, que separa y compartimenta los disntintos modos de conocimiento sin relacionarlos; nos desúne de un vínculo originario con la naturaleza, a la que llegamos a sentir como algo extraño, diferente a nosotros. “la naturaleza se cruza de brazos, y yo me encuentro ante ella como un extraño, y no la comprendo”. “¿Por qué estamos excluidos nosotros del hermoso ciclo de la naturaleza?¿O es válido también para nosotros?”, se pregunta Hörderlin. Los románticos reaccionan contra este concepto de razón (por lo que son llamados irracionalistas, cuando se trata de ampliar sus límites) que se percibe como opresora, al reducir el hombre a homo sapiens, olvidando que el hombre es también homo demens, es decir, que además de razonar, el hombre es también el animal que desea, sueña, goza, sufre, etc. Así, dice Hörderlin que “el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona.” Del mismo modo parece pensar Mallarmé cuando dice que “definir es matar, sugerir es crear” Reaccionan contra un modo de concebir el yo reduccionista y se interesan por descubrir sus profundidaes, sus abismos, aunque esto les lleve a vivir con un sentimiento trágico, de insatisfacción, de búsqueda perpetua. En esta tensión irrealizable se piensa al hombre: “piénsate como un ser finito creado para el infinito y entonces pensarás al hombre” (Schegel). El ser del hombre se concibe como algo inacabado, un deseo de totalidad, de fundirse con la naturaleza.
“la plenitud del mundo infinitamente vivo nutre y sacia con embriaguez mi indigente ser”
Frente a la concepción mecanicista de la naturaleza, Hörderlin concibe la naturaleza como un organismo y como la divinidad misma. No hay dualidad entre el hombre y la naturaleza. En la línea de Heidegger, podría decirse que el “ser en el mundo” es una estructura del “ser ahí”. Este “ser en el mundo” es un fenómeno dotado de unidad. “Ser uno con todo lo viviente, volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, ésta es la cima de los pensamientos y alegrías” Esta unidad es algo que se intuye, se siente, no se deduce a partir de razonamientos. De hecho, dice Hörderlin que basta un momento de reflexión para, digamos, romper la magia, el encantamiento de ese instante en el que se ha percibido la unidad fundamental del mundo, para sentirnos acosados por nuestra condición de mortales, de seres finitos, para ver como nuestra razón nos distancia de la naturaleza y nuestro entusiasmo se apaga. “He sido expulsado del jardín de la naturaleza”, lo cual también puede interpretarse como una expulsión del paraíso de la infancia y nostalgia de la misma. Al sentido de unidad con la naturaleza le es inherente, pues, la conciencia de una angustia existencial y la añoranza del estado paradisiaco del pasado inocente de la infancia.
“Sí, el niño es un ser divino hasta que no se disfraza con los colores de camaleón del adulto”
Hay una concepción de la infancia como la patria del poeta, de los recuerdos del “pasado inocente” como refugio, ya que parece regodearse en su nostalgia. De esta época no tenemos nociones, sólo recuerdos, y estos recuerdos están idealizados: memoria poética, fragmentaria: “yo ando por el pasado como un espigador por entre los rastrojos cuando el amo del campo ya ha cosechado: recogiendo cada brizna de paja”
El niño representa la libertad, porque no sabe nada del Destino (por eso es totalmente lo que es, en lugar de ser proyecto de algo; no tiene que decidir qué quiere ser) y es inmortal porque no sabe nada de la muerte (en sentido análogo dice Borges que los animales son inmortales al no tener conciencia de la muerte) Esta concepción del niño como el ser libre que vive en el presente, divino, al que el mundo de los adultos despoja de su creatividad, es una constante en la literatura. Por ejemplo Rainer M. Rilke dice: “la vida, no intentes comprenderla,/que, desde hoy, para ti como una fiesta./ Los días, acéptalos/ como un niño recibe del viento,/mientras camina, una cascada de flores.//En ningún momento pensaría en recoger/y guardar esa cascada.
la sensación de absurdo a la vuelta de cualquier esquina puede sentirla cualquier hombre
Albert Camus, El mito de Sísifo
la verdad es que todo es bastane raro, como estos mensajes escritos a ciegas, como el post anterior, que no sé qué significa, probablemente nada. lo importante son cosas como discos, películas, libros. esto de vivir es raro, sobre todo raro. uno está aquí, escucha música luego existe, y despúes se muere. caes en un agujero de la nada o algo así y a tomar por culo, ya no existes. te lo puedes tomar a broma si quieres, y a veces es una buena solución. la vida sin humor sería un error. y sin música, claro, esto ya se ha dicho. todo el rato con la piedra de sísifo a cuestas.
entonces vi su imagen, ella estaba sola, cayendo al fondo de sí misma con una sonrisa para nadie, las olas susurrantes golpeando sus tobillos, sonriente, de espaldas al atardecer, y es algo así como un cuadro pintado con los dedos manchados de ensueños, algo irreal más real que lo real, o tal vez sus ojos eran peces nadando sin rumbo, asteroides acuáticos, y despúes la niebla empezaba a envolver su cara y ella se agacha y recoge un poco de agua entre las manos, formando un cuenco, y la deja caer, y sonríe, y ya casi es de noche pero ella ya no puede abandonar ese lugar, ahora mágico, sus pies nadan y en medio de un montón de silencio blanco sólo se escucha el lento chapotear de sus pies en el agua, de sus tobillos como duendes traviesos, de su boca cayendo como una estrella irresponsable hacia el fondo del mar, sin parar, sin dejar de volar, hacia nunca, ya es de noche.
Rimbaud, si hubieras estado allí, eso sí que es el infierno.
la cosa es que tenía que ir al centro comercial -que otros llaman el infierno- a cambiar el Super 8 de Los Planetas, porque a mi madrina se le ocurrió la absurda idea de que yo no tenía ese disco. en fin, me tuvieron un hora esperando en el lugar posventas, y luego otra hora en atención al cliente, y luego no me podían devolver el dinero porque mi madrina pagó con tarjeta. así que compré otro disco. pero a lo que vamos, el centro comercial ese es el lugar más insoportable del mundo y ojalá alguna organización humanitaria lo destruya en pos de la salud psíquica de los habitantes de león. la primera y última vez que voy a ese centro de tortura.
P.D: y sí, son asquerosos, vomitivos templos de consumismo, típicos del capitalismo irracional que convierte la felicidad en un eslogan de publicidad. hijosdeputaosteníanquemataratodos
Mallarmé : definir es matar, sugerir es crear
Pascal Bruckner: me gusta demasiado la vida como para querer ser solamente feliz
P.D: el problema de llamar a las cosas por su nombre es saber el nombre de las cosas. vamos, digo yo. (esto no viene a cuento, pero tengo serios problemas con la linealidad de mis pensamientos; por eso son despeinados. viva el caos. alguien dice que la teoría del caos evidencia que ningún sistema de control es posible, o algo así)
Oceáno Mar y City, Alessandro Baricco
La conjura de los necios, Jhon Kennedy Toole
Imposturas, Historia abreviada de la literatura portatil, La asesina ilustrada y Suicidios ejemplares, Enrique Vila-Matas
El Capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Charles Bukowski
La casa verde, Mario Vargas-Llosa
La vida está en otra parte, Milan Kundera
El extranjero, Albert Camus
Hiperión, Hörderlin
Raro, Nunca le des la mano a un pistolero zurdo y El corazón azul del alumbrado, Benjamín Prado
Ciudad rayada, José Ángel Mañas
El doble, Fiódor Dostoievski
Risa en la oscuridad, Vladimir Nabokov
Escribir, Marguerite Duras
Diarios, Alejandra Pizarnik
Bajo las ruedas, Herman Hesse
bueno, como no me apetece comentarlos, tan sólo decir que he puesto los que me han parecido cojonudos, siendo los grandes descubrimiento Alessandro Baricco y Vila-Matas. El lobo estepario y Demián, de Hesse, no sé si los leí algún año anterior, pero se los recomiendo a todo el mundo: el sitio de esos libros no puede ser otro que la mesita, hay que tenerlos siempre cerca.
aprovecho para decir que Ray Loriga escribe de puta madre
los verdaderos propósitos para este año son: leer todo lo que hayan escrito Baricco, Dostoievski, Vila-Matas, leer de una puta vez a Paul Auster, leer también algo de Breston Ellis, de Susan Sontag, de Feliz de Azúa, de la tía que ganó el nobel y de tantos otros, leer a Proust en serio, leer entero el Quijote (lo sé, es una vergüenza no haberlo leído) leer más, compulsivamente, en el baño, debajo del agua, en el autobús, leer hasta que la literatura se me quede clavada en las pupilas y ya nunca más se escape de ahí.
P.D: este post ha sido un plagio en toda regla (veáse Con ánimo de ofender, en los enlaces) :p
es como si la voz de Andrés me hablara solamente a mí: no habrá flores en la tumba del pasado y recuerdo un parque y las clases que nos pirábamos, y la luz fría y el primer porro. entonces sólo contaba emocionarse con una canción hasta las lágrimas, tumbados en la hierba, mirando las nubes. recuerdo que tus pies surcaban charcos y en nuestro delirio de dioses soñadores retábamos al UNIVERSO.
(por algo la palabra alegría se parece a aligerar, aligerar la existencia de su carga, para que triunfe la levedad del ser)
entonces era fácil, el devenir de Heráclito no se nos clavaba en el pecho como un PUÑAL de ansiedad. pero Calamaro insiste: no habrá flores en la tumba del pasado, y yo vuelo como el pájaro de Borges, con la cabeza hacia atrás, porque no me importa a dónde voy, solamente dónde estuve, y construyo un refugio de RECUERDOS, una tumba sin flores, aguardo con los ojos al acecho, con las manos FRÍAS protegidas debajo de las axilas.
(por algo los verbos conjugados en pasado se tiñen de NOSTALGIA y provocan una rara sensación de irrealidad: recordar e inventar son verbos cada vez más parecidos, yo ya apenas si los sé distinguir)
porque no es nada fácil evitar que la NOCHE AZUL se transforme en oscuridad amenazante, y es que ya dijo Sylvia Plath que hay una serpiente en los cisnes, y Rilke que la rosa resplandece, pero hiere. porque tal vez haya una caída inevitable que es preciso experimentar antes de levantarse, hay que bajar al fondo, oscuro, y desde allí susurrar a las ESTRELLAS.
(pero también es cierto que se vive colgado del PORVENIR tanto como de la tumba del PASADO, y es por eso que el pájaro a la deriva a veces se golpea contra los tejados y mira hacia adelante y, una de dos, o se ASUSTA o vuela frenéticamente, aventurero LOCO)
es como si la voz de Andrés me hablara solamente a mí: quiero elegir del mapa un lugar sin nombre a dónde ir, será el lugar donde viva lo que quede por vivir; por eso de cada viaje me traigo el equipaje perdido, por eso es que he decidido nunca olvidar. es como si tu voz en el teléfono solamente supiera hablar de la distancia, pero no del OLVIDO.
una de mis voces, que revolotea como un pájaro/puñal en el hueco de mi pecho, susurra casi inaudible: no abras los OJOS, sigue durmiendo
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otra de mis voces dice: no intentes, imbécil, comprender la vida, la vida se vive o no se vive, no se comprende; la Razón miente, Descartes sólo dice gilipolleces, muy claras y distintas, eso sí, pero gilipolleces. la realidad es eterno fluir, como sabían Heráclito y Nietzsche, devenir perpetuo: por tanto los conceptos que fijan y dan esplendor, las esencias platónicas, no pueden abordar la realidad, su fluir solamente puede ser captado por los sentidos, no por la Razón, que fosiliza la vida. NIETZSCHE RULES. a la mierda Sócrates, Platón y Kant.
¡Ay, existen demasiadas cosas cosas entre el cielo y la tierra con las cuales sólo los poetas se han permitido soñar! Nietzsche
la fundación del estado místico, en el que cada individuo será un anarquista, o comunista libertario, y dedicará su vida, íntegramente, a pecar contra toda imposición normativa exterior y a diseñar su propia concepción sobre todas las cosas de la forma más extravagante, absurda, incoherente, incorrecta, amoral e irresponsable posible: experiencia interior no exenta de vértigo, mareos, desfallecimientos; experiencia salvaje y temeraria, sólo para locos, místicos blasfemos, errantes sin destino ni meta.
escribir como venganza perfecta contra el mundo, pero hoy estoy perfectamente vacío, perfectamente alejado, medio autista, cruzado de brazos, y mis ojos deshabitados, mis brazos abrazando la nada, mi boca aullando a la luna muerta; un lobo que representa la fiesta vacía de la existencia.
ruinas de castillos que ya no me sirven, la quimera muerta en las calles muertas, y la esperanza se vende dos por uno, y la felicidad anunciada con luces de neón y además te la envuelven para regalo. que papá noel se vaya a la puta mierda. que maten a todos los responsables de que en este mundo haya publicidad