Manifiesto del chiripitiflautismo (o la irresponsabilidad posmoderna desganada ensalzada al nivel de Arte Supremo del Buen Vivir)
Sr. S. Come Back Attack Again, ¿ein?
Definición: chiripitiflaútica es la persona que dice ser chiripitiflaútica.
Actividades favoritas entre chiripitiflaúticos ortodoxos (cómo perder el tiempo improductivamente, o Muerte a la Actividad, al Progreso, al Civismo, a la Responsabilidad, que siempre fue una losa, y por supuesto muerte a la Culpabilidad):
-Abrir la nevera veinte veces para comprobar que no hay nadie dentro (de paso coger una cocacola y beberla de un solo trago, si eres capaz; los chiripitiflaúticos son capaces de eso y de mucho más).
-Leer a Cohelo... No, nada de masoquismo, no hay por qué sufrir gratuitamente.
-Gritarle a los niños malhablados: Te voy a lavar la boca con jabón, me cago en Dios y en su puta madre (si existiere)
-Jugar al tres en raya y quedar mil veces en tablas
-Escribir en un blog. Leer blogs.
-Etecétera
Los chiripitiflaúticos nunca aprendieron a tocar la flauta en el colegio. Freud dice que eso les marcó profundamente. Los chiripitiflaúticos no creen en Freud. Freud se enfada porque no creen en él. Los chiripitiflaúticos se enfadan también (sin motivo aparente)
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Ya he volvido (antigua conjugación del verbo volver, no confundir con vulgar falta ortográfica) de Mallorca (más concretamente de Pollensa). Estudiar, lo que se dice estudiar, pues no, no he estudiado; aplicado irresponsable como soy. Tenía al mar debajo de la terraza y así no hay manera. Tampoco me he emborrachado y he hecho mucho ejercicio (Oh, no, por dios, qué te han hecho S., quienes fueron esos corrompedores; no te habrás dejado seducir por el lado claro) Espero que no :) Aún así lo pasé chachi (como diría cierto personaje de Ciudad Rayada, bastante aficionado al arte de pasar el tiempo con un cigarrillo liado entre los dedos)
El avión horrible, peor de lo que recordaba. Mareos, vértigos, sudores.
El suelo es lo más chachi creado por el hombre en la tierra.
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Por hoy nada más. Porque si sigo me pongo a contar que tengo que estudiar, buscar piso, etc, y tampoco hay que abusar del personal (aunque lo que opine el gentío me da lo mismo, como a Umbral, porque para eso tengo mi blog, mi opinión diaria... os he dejado alucinados con mi espich, :-)
Mallorca es funky, muy funky (la Puta Opp, que ahora se llaman Ragaflá, o algo así)
Bueno, por estrictas razones de ocio, me voy a Mallorca (el lunes in the morning, pero me despido ya porque mañana no creo que pueda)
Libros que me llevo: Muerte a crédito, de Céline; Risa en la oscuridad, de Nabokov; Ciudad Rayada, del Mañas y La Lógica de Orfeo, antología de joven poesía española (si la hubiere). También El Desarrollo de la teoría antropológica, una historia de las concepciones de la cultura, de Marvin Harris; un libro horroroso y aburrido del que supongo que me examinaré en Septiembre (supongo porque he leido 70 páginas y me quedan unas 600)
Así que ahí os quedais, esteis donde esteis. Voy a ponerme moreno, en plan chulo-playa (aunque me seguirán faltando los músculos y prácticamente todo el resto de loables características chuloplayeras), a ir a partis súper-guays (de muvi en la disco... no, va a ser que no) y a hacer el muerto en el mar (espero que no demasiado bien). Ya contaré aventuras y desventuras (si las hubiere, si no tendreis que contentaros con alguna chorradilla medio lírica medio pírrica de yo mirando al mar, a su espuma de donde brotó Afrodita, de sus olas donde yace Virginia Woolf, etc)
Poco más que decir, que me he quedado sin tabaco, que quiero un cigarrillo pero no quiero salir de casa para ir a comprar porque estoy en pijama (de verano, muy cómodo) Un dilema trascendental merecedor de una larga meditación ¿merece o no la pena hacer el esfuerzo de vestirse, son suficientemente atrayentes los cantos de sirena de la nicotina, o puedo esperar a que venga mi hermana y pedirle tabaco?
Otra cosa: odio volar, odio los aviones, odio ir yo en los aviones. No por miedo a que se caigan. No sé por qué. Las fobias son miedos irracionales así que los rollos tipo es el medio de transporte más seguro no sirven, en mi caso, para nada.
Instrucciones absurdas para viajar en un avión según S: colóquese lo más lejos posible de la ventanilla. No hable. No se mueva. Tampoco respire, o respire sólo lo imprescindible. En el universo irracional del fóbico una respiración fuerte podría provocar turbulencias de fatídico desenlace. Coloreé su rostro de un blanco absoluto que ponga en claro que todos vamos a morir. No hay salida. Trate de visualizarse en el aire, a diez mil metros de altura. Eso aumentará su pánico fácilmente. Imagine accidentes. Ahora su pánico es de tal magnitud que Dios, aun no existiendo, se compadecerá de ti. Al llegar al suelo, si es que tienes la suerte de llegar, imita al Papa y besa el suelo. El Papa es un imbécil apólogo del sida, pero en estos casos actúa correctamente. Y ya está. Estás tan feliz de pisar el suelo que casi te alegras de haber viajado en avión.
Vamos a hablar de telebasura... no, no, era broma. No soy tan cruel. Mejor de las olimpiadas... No, no, mejor no. Total, para decir que me aburren. Ya está, ya he dicho todo lo que tenía que decir. ¿De tolerancia? Que te den por el culo, imbécil. ¿Y de política? Casi que no. No por nada, sino porque no. Los políticos son imbéciles, eso es todo. Y la política cada día da más asco. Yo ya apenas leo periódicos ni veo telediarios. Aburrimiento total. Un enorme BOSTEZO.
- Tío, pareces un nihilista.
- No es eso. La cuestión es ¿por qué coño tenemos que aceptar un montón de convencionalismo absurdos?
- ¿quién estaba hablando de eso?
- ¿eh?
- Quiero decir: la peña construye su identidad en base a un grupo social al que pertenece y al cual, de alguna manera,se amolda. Comparten gustos y una determinada cosmovisión, de la cual a veces ni se enteran.
- ¿Alienación?
- Hum, una visión marxista...
- ¿Qué?
- Bueno, como ibamos diciendo... mierda; bueno, así, el yo no deja de tener algo de mentira, de invento. ¿En qué medida nos mete la sociedad las ideas que tenemos o que no tenemos?
- No se, ¿en diez centímetros?
- No sé, tal vez sean kilómetros.
- ¿Este diálogo tiene algún sentido?
- ¿Diálogo? pensé que estaba hablando solo.
Bueno, y al final, ¿de qué se ha hablado en este post?
Despúes de todo...¡Mierda!
Eso lo dijo nada menos que Flaubert. Sin duda un genio.
Pasos alucinados. Cazar la realidad exterior y transmutarla, mágicamente, con palabras e imágenes, en una realidad interior vivida como un poema que se forma al azar, surcando calles mojadas, colillas aplastadas, árboles atravesados por la luz última de la tarde. Mi pupila se convierte en lápices de colores grises. El viento y su larga melena nos sopla cosas al oído. Calles como cuadros desmayados. Ya casi no llueve, pero el aliento de la lluvia se me pega a la nuca. Tardes de sin nada que hacer de un agosto medio imbécil que se cree que estamos en octubre. No sé, tal vez los relojes se han parado por fin.
Anoche sonó el teléfono. Era muy tarde. Bajé las escaleras descalzo y descolgué ese irritante aparato, porque si no seguiría sonando (es lo que tienen los teléfonos) y escuché esto:
Tienes que abordar la vida con unos gramos de locura. Verás millones de maravillosas explosiones de posibilidades. Verás cómo todo se desbarata y la luz mortecina se filtra por la persiana como una gata. Verás lo absurdo de la existencia, no como una condena o una farsa insoportable, sino como una aventura en la cual los actores del drama ya no serán nunca más marionetas, sino microuniversos que se expanden; imaginando y creando fotografías que se mueve como verdes caballos desbocados en la noche azul, haciendo música al trotar por las nubes. Los días que pasan, el tiempo, ya no serán nunca más puñales parecidos a peces de hielo, a pirañas con colmillos chupándote la sangre. No, serán danzas, fotogramas de la película que tu mente rueda sin cesar. Canciones como ésta que ahora suena: Lucky, de Radiohead. I feel my life could change. Los pájaros dormidos despertarán de repente. Las puertas del jardín prohibido se abrirán. El drama de la existencia puede ser también la fiesta de la existencia. A CABALGAR.
Sin duda fue un loco el que hizo esa llamada. O tal vez tenía fiebre y deliraba. Qué más da. Le di las gracias por ese discurso tan optimista y colgué. Me dormí diciendo los caminos se inventan, los caminos se inventan, los caminos...
P.D1: No se olviden de mirar al dorso
P.D2: Lo que quise decir en PD1 es: miren por el otro lado.
P.D3: Lo que quise decir en PD1 y PD2 es: casi siempre hay otra forma de ver las cosas.
P.D4: Sí, todo eso está muy bien, pero ¿cómo sabemos a qué lado de las cosas estamos?
P.D5: Dudo mucho que PD4 tenga algún sentido.
P.D6: La relación entre la genialidad y la locura es un tema fascinante, pero hoy no me apetece pensar. Tal vez otro día se diserte sobre el tema.
P.D7: ¿Por qué has utilizado una forma impersonal? (¿Por qué me pregunto a mí mismo?)
P.D8: ¿No crees que el título es demasiado largo?
P.D9: Consejos: comed pescado y fruta (por mí, que nunca como ni pescado ni fruta)
P.D10: Eso fue todo, si te arrepientes de haber visitado este blog vuelve otro día, aunque dudo mucho que se me ocurra algo interesante y/o útil que contarte(en realidad sé que no se me va a ocurrir, no lo dudo, pero era para dar esperanzas (falsas))
Rota sobre el arcoiris,
descubro que la lluvia
es mi única coraza.
(...)
Trenzas destartaladas:
soy muñeca de sucio
trapo, pisoteada,
rota sobre el arcoiris.
Elena Medel
Me levanto y la vida está en otra parte. Tan lejos y tan cerca. Tan ahora y tan nunca. Tengo sed. Me duele la cabeza. El estómago da vueltas. Ganas de nada.
Desayuno un zumo. No como. No tengo hambre, sólo una sed furiosa como un río de lava subiéndome por la garganta. Soy un cadáver andante. Resaca. Mierda, si no bebí tanto. Otra vez mierda. Oigan cómo llueve. Además, hay una cascada de cenizas rodando por mi garganta.
Paseo mis pupilas por esta lluvia que nunca ha dejado de caer. Escribo fragmentos. Una melodía rota. Esta guarida de palabras tiene el honor de ser absolutamente inútil. Me invento sirenas que crecen de los charcos, con olor a lluvia en sus ojos tristes. Miro por la ventana, pero no hay caballos desbocados, sólo caballos cansados en lenta procesión hacia ninguna parte. Miro por la ventana y descubro que la lluvia es mi única amiga, porque nunca me pregunta nada. Mi coraza.
Escucho a los Beatles porque son alegres, pero no estúpidos. Fumo y pienso. En realidad no pienso, sólo espero a que las ensoñaciones posean mi cadáver y lo agiten en el aire como a un muñeco que se ha vuelto loco. Un muñeco que dice que es libre aunque nadie le crea. Libre porque tachó el guión de la farsa universal y camina, confuso, entre bosques de farolas y cemento, buscando quién sabe qué, viviendo dentro de las canciones, con las manos abiertas, haciendo con la lluvia una mirada lejana.
Mis delirios de sonámbulo, mi fantasía solitaria de hombre que escribe en su solitaria habitación habitando recuerdos artificiales, paraísos inventados. Sábanas deshechas, ceniceros llenos, botellas vacías, ojeras, pelos despeinados. Frágil muñeco nocturno a la deriva, S., te vas a volver loco.
Patriotismo: odiar las patrias
El señor K. no consideraba necesario vivir en un país determinado. Decía:
-En cualquier parte puedo morirme de hambre.
Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra. "¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella."
Bertolt Brecht
P.D: es todo lo que hay que decir sobre los imbéciles nacionalismo. Punto.
P.D2: la frase del título no sé quién la dijo.
No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas, lo cual vale más que tratar de llenarlas.
Me gusta leer como lee una portera: identificarme con el autor y con el libro. Cualquier otra actitud me hace pensar en un descuartizador de cadáveres.
El problema de la responsabilidad sólo tendría sentido si nos hubiesen consultado antes de nuestro nacimiento y hubiésemos aceptado ser precisamente ese que somos.
Existir es un estado tan inconcebible como su contrario, ¿qué digo?, más inconcebible aún.
Existir sería una empresa absolutamente impracticable si dejáramos de darle importancia a lo que no la tiene.
Antes en una alcantarilla que en un pedestal.
El progreso es la injusticia que cada generación comete con respecto a la que le precede.
Mi visión del futuro es tan precisa que, si tuviera hijos, los estrangularía en el acto.
-Usted está contra todo lo que se ha hecho desde la última guerra, me decía aquella señora muy al día.
-Se equivoca de fecha. estoy en contra de todo lo que se ha hecho desde Adán.
El tiempo vacío de la meditación es, en realidad, el único tiempo lleno. No deberíamos avergonzarnos nunca de acumular instantes vacíos. Vacíos en apariencia, llenos de hecho. Meditar es un ocio supremo cuyo secreto se ha perdido.
«No hay nada que hacer», respondía la nonagenaria a todo lo que yo le decía, a todo lo que vociferaba a sus oídos sobre el presente, el futuro, el cauce de los acontecimientos...
Con la esperanza de arrancarle alguna otra respuesta, continuaba yo con mis temores, mis agravios y mis quejas. Al no obtener de ella más que el sempiterno «no hay nada que hacer», terminé por hartarme y me fui irritado contra mí y contra ella. ¡Vaya idea la de abrirse a una imbécil!
Pero ya en la calle, cambio total. «La vieja tiene razón. ¿Cómo no me di cuenta de inmediato que su estribillo encerraba una verdad, la más importante sin duda, puesto que todo lo que sucede la proclama y todo en nosotros la rechaza?»
Todo esto lo dijo Cioran en Del Inconveniente de haber nacido. Cioran, ese apátrida, anti-profeta, nihilista feroz y melancólico (en un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar) un lúcido que no creía en nada, un escéptico que vivía por el placer de reirse de la vida.
Ya hay algunos enlaces... soy ya prácticamente un genio del htlm, como podeis observar; no tiene secretos para mí, lo domino con una técnica perfecta, le someto a mi voluntad, yo muevo los hilos como si fuera una marioneta... bueno, vale ya, creo que habeis captado lo que es la tesis principal de este post. Tal vez añada más enlaces o tal vez no. Eso nunca se sabe, porque vivimos en Universo indeterminista.
Ya está, sólo quería decir eso, el perseverante Alvaro, el polémicamente involuntario Txoak, el hombre que vio demasiadas películas de Cronenberg (Lasnait) y los dadaístas (DADA duda de todo. Dadá es tatú. Todo es dadá. Desconfíen de dadá.) están aquí y han llegado para quedarse.
Regresemos a la literatura, ese territorio mágico, tras una pequeña, pero peligrosa, excursión por las angostas llanuras de la moralina barata. Ayer, cuando ya me dormía, una de mis voces me sacudió como un escalofrío, y tuve que levantarme a escribir. Prendí un cigarrillo y contemplé las piruetas inverosímiles del humo jugando por el aire, la ceniza parecida a un Dios apagado. Y mi mano temblorosa dibujó versos temblorosos, como quien caza un sueño, somnolientos, sin destino; sin destino, al ser yo refractario a todo proyecto calculado:
Los dedos del ensueño
Acarician ya mi espalda desnuda.
Y un sosiego como un río
Fluye lento por mi estómago,
Un rumor de cascada insomne.
-Mi cara sudada pegada a las sábanas mojadas-
Camino con pasos de agua,
Con el frescor del viento de la noche
–los labios verdes de María-
Soplando en mis párpados
Que visten los lagos desnudos, mis ojos,
Siempre enredados en abismos
Inventados,
Siempre mirando estrellas
Que se ahogan y brillan
Como un millón de sonrisas tristes
Los pájaros de hielo ya huyen y vigilan mi sueño
Y yo subo a bordo, caballo desbocado de la noche.
Mis alas nadan por el oceáno hacia nunca.
Soy ya el tranvía que viaja
Por la travesía de lo imposible.
Soy ya el viajero del Destino roto,
Cayendo de un sueño a otro.
Leo la esquela impresa en mi paquete de tabaco: el tabaco es muy adictivo: no empiece a fumar. Ya es tarde. Además, ¿quién te crees que eres para decirme qué he de hacer, paquete de tabaco? Yo no veo carteles a las puertas de los Mcdonalds que pongan: somos unos hijos de puta y nuestras hamburguesas son una puta mierda intragable. Nadie me puso una pistola en el cráneo y me dijo: fuma. Entonces, ¿por qué se empeñan en salvar a los fumadores? Su paternalismo es vomitivo. Fumar es malo, de acuerdo. Y Crónicas marcianas produce urticaria cerebral. No lo veo y punto.
¿A qué viene esa cruzada anti-tabaco? Que lo prohiban o que nos dejen en paz. Ah, claro, unos seis mil millones de euros en impuestos...
Ah, ya oigo cómo truenan los fumadores pasivos y los ex-fumadores rabiosos. Que sí, tranquilos, que no tenemos derecho a inundaros vuestros apreciados pulmones de benceno, nitrosaminas, formaldehído y cianuro de hidrógeno. Trataremos de no molestar.
P:D: este post ha nacido a raiz de mi comentario en declive.perseverantia.com donde dije alegremente: a fumar que son dos días