Escribes para y porque:
a) para que el tamaño de tu ego aumente proporcionalmente al número de comentarios aduladores sobre tus posts
b) para que el tamaño de tu ego aumente proporcionalmente al número de visitas a tu blog (no sé cuántas visitas tendrá este humilde blog, soy un orgulloso underground que escribe para selectas minorías...hay que adular también a los lectores :)
c) para insultar, oculto en las sombras, a los cabrones que te caen mal, a políticos malnacidos, a Paulo Cohelo, a la programación de las televisiones, etc
d) para tener algo sobre lo que hablar cuando tus amigos blogger y tú os veais en tres dimensiones y esteis borrachos, insultando al aire o cantando (que no sea sunday blody sunday, que os echan del bar: autobiográfico)
e) para matar el tiempo
f) para hacer algo mientras fumas
g) para que lo que escribas sea publicado ipso facto, independientemente de su dudosa calidad
h) para que otros admiren tu especial visión del mundo, aunque normalmente no la comprendan o la comprendan y les parezca deleznable (oí esta palabra por boca de Joey, la de dawson Crece, y no puedo dejar de utilizarla)
i) para ser el centro del mundo. Se escribe para ser el centro del mudo, dijo Alejandra Pizarnik, gran poeta suicida
j) para conquistar el universo
k) para contar cómo piensas conquistar el universo
l) para poder ser un exhibicionista-narcisista-ególatra que encuentra fascinantes sus experiencias delante del espejo (de nuevo el ya citado en otros posts yo es otro, de Arthur Rimbaud, niño terrible)
m) para hacer algo entre el café de despúes de la comida y la coca-cola de la merienda o entre la coca-cola de la merienda y el café de despúes de la cena
n) para sentirte in en la comunidad blogueadora y chuparos las pollas los unos a los otros, (expresión robada, obviamente, al señor lobo)
o) porque no tienes otra cosa mejor que hacer (al menos en el momento en el que escribes un post, sino, aplicando la lógica, estarías haciendo esa otra cosa mejor... y que me suspendan lógica, manda huevos... tal vez tendría que ir al examen... aplicando de nuevo la lógica: quien no va a un examen no puede aprobarlo)
p) porque te da la gana
q) porque crees que es un nuevo género literario que molesta a los dinusaurios que aún escriben a máquina y se sientan en los sillones de la academia de la lengua
r) porque el universo es ciertamente desconcertante
s) porque es una manera fácil de exponer paranoias, opiniones absurdas y teorías aún más absurdas
t) porque puedes borrar los comentarios que no te gusten
u) porque la razón expuesta en t) te da la ilusión de ser un pequeño dictador; aquí el estado soy yo, como dijo Luis XIV
v) porque eres un guerrero del ciberespacio
w) porque aunque ya no sepas por qué escribes, puedes seguir escribiendo
x) porque desde los albores de la humanidad el hombre ha anhelado escribir en un blog
y) porque puedes hablar aunque nadie te escuche sin que te llamen loco
z) Pero sobre todo, escribes... en realidad no sabes por qué coño escribes ni para qué
No he podido esperar más...
Escribes para:
a) explicarte a ti mismo el mundo en el que vives;
b) explicarles a los demás el mundo en el que vives;
c) olvidarte del mundo en el que vives;
d) no tener que sacar la metralleta y hacer prácticas de tiro desde la azotea más cercana;
e) conjurar fobias;
f) echar un polvo,
g) verte retratado en los periódicos;
h) saludar a mamá;
i) saludar a papá;
j) saludar a la tía Enriqueta
k) levantarte a las 12.00 todos los días
l) trabajar en casa y no tener que aguantar a algún mamón al que algún neardental decidió nombrar jefe;
m) hacer el capullo y que los demás lo acahaquen a que eres un excéntrico
n) ser reconocido en los restaurantes;
o) pedir la carne en su punto en los restaurantes y que no te la traigan ni cruda ni chamuscada;
p) decir ordinarieces, barbaridades, obviedades, tonterías, hablar fuera de tiempo, de contexto, de lugar y de orden, hablar para reafirmar la propia ignorancia, y que los demás lo llamen genialidad;
q) emborracharte y organizar escándalos en los bares y que no sólo no te echen sino que te rían las gracias y no te dejen pagar;
r) contar chistes malos y que la gente se ría;
s) conseguir crédito en las librerías;
t) congraciarte con el gerente de tu banco;
u) encerrarte en casa para hacerte pajas, comer bocadillos de chorizo y ver culebrones en la tele sin que nadie te moleste con la excusa de que estás en pleno proceso de creación;
v) encontrar otras cosas que no sean facturas en el buzón;
w) contarle al médico de cabecera que tienes los pulmones y el hígado hechos polvo a causa de los largos años de esfuerzo solitario y privaciones y que no sólo se lo crea sino que sacuda la cabeza con un severo gesto de comprensión;
x) amedrentar a la policía de las comisarías con las palabras: ¡Ustedes no saben con quién se están metiendo!;
y) justificar los más repugnantes hábitos y costumbres con la excusa de que para poder crear hay que experimentar con todos los aspectos de la realidad.
Pero sobre todo, escribes:
z) en un desesperado intento de demostrar que no eres un capullo.
Y normalmente acabas demostrando lo contrario
-Roger Wolfe.
Escuchando Touch like angel of death, de Children of Bodom, en directo.
-Baja de una vez ese ruido -dice la madre de S.
-Es melódico, mamá, death metal, sí, pero melódico -replica S.
-Que lo bajes, te digo.
-Estás fuera de onda, mamá, la onda es un puntito para ti.
-Ni onda ni nada, a estudiar, que no te veo estudiar.
-Eso es porque estudio solo en la habitación, y como no has puesto cámaras ni nada, pues no me ves.
-Qué petardo eres.
-Lo sé -dice S., con una sonrisa en agradecimiento al premio de tipo más quisquilloso del mundo.
Ah, mañana tengo que ir a una boda. No conozco a la novia. Al novio muchísimo menos. No quiero ir. Quiero quedarme en mi casa, escuchar música (children of Bodom a muerte), tomar café, hacerme un bocadillo de bacon con salchichas, mayonesa y ketchup, tal vez ver alguna película o terminar de montar la torre Eiffel de ocumen que empecé cuando iba a octavo de EGB (sí, lo sé, han pasado siete años). Lo que sea con tal de no soportar un absurdo banquete de cuarenta y siete platos y trece postres, a los primos que no veo desde hace ocho años y a los que no tengo nada que decir, porque van en coches tunados con camisas bisbal y son gilipollas (aúpa la intolerancia desequilibrada y muerte a los hipócritas), a señoras mayores que me vieron cuando era un crío y era muy mono (ahora soy un babuino, señora, no te jode, seguro que es usted de las que se cuelan en el autobús, diciendo esta juventud... no sé dónde vamos a parar...dios mío, ya no hay respeto) Estoy preparando respuestas impertinentes para musitarlas por lo bajo...
Qué cabrones...
Ayer, antes de dormir, pensé esto:
que el Señor S. Shakespeare tiene un álter ego Señor H. Hamlet
que el Señor S. Salinger tiene un álter ego Señor H. Holden
Ya está, eso era todo.
Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré a el mundo. Me adapto a mí misma.

-¿Cuál es el sentido de la vida, H?
-Vete tú a saber, cualquier tontería. El sentido de la vida es la búsqueda del sentido de la vida. La vida no tiene sentido, en el sentido de que no va a ninguna parte, no hay ningún plan establecido, somos libres para crearnos en función del tiempo.
-¿De dónde venimos?
-Vete tú a saber, de cualquier lugar inmundo.
-¿Por qué hay algo en lugar de nada?
-Porque si no nosotros no podríamos formular esa pregunta.
-Eso no responde a la pregunta.
-Ya, pobre iluso, cualquier respuesta remite fatalmente a nuevas preguntas.
-Pues menuda mierda.
-Bueno, es una forma de verlo, pero hay otras formas, recuerda, pequeño aprendiz de todo maestro de nada, que la percepción modifica lo percibido. Este es el único Universo en el que es posible hacer preguntas.
-¿Qué es la felicidad?
-¡Camisetas gratis para todos!
-No, en serio.
-Dudo mucho de que exista algo serio, al margen de que alguien lo perciba como serio, ya sabes que yo creo que la vida es la farsa que todos tenemos que representar, como ya se ha dicho muchas veces, y que el distanciamiento del humor, de la ironía, puede convertir un funeral en un festival del humor.
-Te había preguntado por la felicidad, maestro, que te me dispersas.
-Ah, sí, la felicidad. Bien, diminuto saltamontes, la felicidad es el agua en el plato que la cigüeña no puede beber.
-Creo que entiendo tu parábola.
-Qué vas a entender, idiota, si alguien cree que lo entiende es que no lo entiende.
-Humm, creo que entiendo eso...
-Que no, que no
-¿A dónde vamos?
-Yo voy a merendar dentro de un rato, y luego tal vez a estudiar.
-Mi pregunta era en sentido metafísico, maestro.
-Tus preguntas siempre son en sentido metafísico, menudo coñazo de alumno. Bueno, vamos a la nada. La vida es un paréntesis entre dos nadas. Y tiro porque me toca.
(Estas han sido las respuestas a las preguntas fundamentales desde la perspectiva del Señor S. y su álter ego Señor H. Cumplimos así el objetivo de descifrar el universo y su sentido, paso previo a su conquista y disfrute)
-Mucho café H, así no vamos a poder dormir.
-Dormir es para fracasados.
-¿Qué?
-No, nada, déjalo.
-¿Has entendido ya la frase un suicidio al revés es el crimen perfecto, de Panero?
-No sé, ¿un suicidio al revés es nacer?
-Puede, no sé... venga, escribe un poema, que lo estás deseando
Sabes, a veces me hablo, me digo versos.
A veces soy una marioneta y mi mano mueve mi boca.
Saboreo, a veces, los charcos que se forman en mi hueco.
¿No te he hablado de mi hueco? Estoy hueco por dentro.
En mi hueco hay barcos manchados de niebla.
A veces me canso de crecer y de existir. Y Ahora llueve.
Bajo la luz de la noche soy una marioneta.
A veces camino inmóvil, en silencio y en soledad.
Aquí hace tanta soledad y tantos caminos fríos, tristes.
Y ahora está lloviendo. A veces llueve.
-Así la gente va a pensar que eres un tipo triste.
-Mi yo poético será un tipo triste, en todo caso; además los poemas alegres son repulsivos.
-Vale, vale, yo no digo nada.
-Ya pájaro herido que, al compás de la lluvia, llora.
-Eh, eso es bueno
Fumemos el último cigarrillo, antes de volver a casa.
Mañana todo va a ser igual
Y nada va a ser lo mismo.
El agua quieta del río
Baña tu cuerpo y el mío.
No creo que me devuelva
La parte de mí que perdí.
La estrella más lejana y más fría
roza la ventana azul con sus nudillos.
No creo que me devuelva
el cuadro que pintaban tus pupilas.
Fumemos el último cigarrillo, antes de ir a dormir.
Mañana nada va a ser igual
Y todo va a ser lo mismo.
Fumemos el último cigarrillo,
mañana a lo mejor no existe.
-Me gusta el final, S.
-Pssch... yo odio las rimas, y eso de repetir estructuras sintácticas es una mierda, es trampa; además la tercera estrofa debería rimar como la segunda, rompe el ritmo, ¿no lo ves?
-sí, lo veo, pero no se me ocurrió cómo hacerlo.
Viendo cómo el número de comentarios es inversamente proporcional a la cantidad de literatura que meto en los posts, hoy cambiamos la temática. Por eso y porque me da la gana, a ver si os creeis que escribo bajo el yugo de la opinión pública, bajo la dictadura del Se impersonal; si quiero escribo sobre metafísica nihilista heideggeriana, aunque ni yo mismo sepa qué es eso.
Este post versará sobre las adicciones, más concretamente sobre mis adicciones, y aún más concretamente sobre mis adicciones confesables, ya que si confesara mis adicciones inconfesables se convertirían en confesables IPSO FACTO.
Café: tres o cuatro tazas al día, a veces cinco y pocas veces seis.
Coca-cola: normalmente una al día, por imposición materna, muchos días dos y bastantes días tres.
Cigarrillos: pocos, unos diez al día, por imposición económica.
Internet: muchas horas al día, cuando puedo. Cuando no puedo es por imposición espacial: no tengo ningún ordenador cerca.
Escribir post: a veces dos al día (sin imposiciones)
¿Alcohol? Bah, no lo creo.
El bucle alimenticio pasta-pizza-arroz.
Algunas penosas series televisivas y el cine de Woody Allen.
Bueno, no se me ocurren más adicciones... vaya, parece que S. no es un adicto al fin y al cabo
-Menudo post más populista, realmente querías hablar sobre el cine de Eric Rohmer.
-Y una puta mierda, Rohmer es aburridísimo, aunque Pauline en la Playa no está tan mal...
-Y encima ni siquieras sabes ser populista, dónde están esos temas tipo guerra de sexos y todo eso, eh, di.
-¿Qué quieres que diga sobre la guerra de sexos?
-Di, por poner un ejemplo... a ver, puedes decir... y, bueno, también puedes añadir... y ya para concluir podrías decir... eh, qué te parece.
-Sí, podría decir algo así... ¿H?
-El retorno de H, querido S., introduciéndose en tu post como Luke skywalker en la estrella de la muerte y dinamitándolo desde dentro...
¿A dónde conduce este batallar nuestro,
Este nocturno hilar palabras que deben decirnos,
Descubrir nuestro rostro, quemar la máscara,
En esta danza alucinada de ensoñaciones de tinta?
El soñador triste y sus ojos de nieve derretida caminan en silencio. Su alma errante bucea en sus bolsillos rotos. Dice estoy hueco, me falta un corazón, ayer por la tarde escuché cómo crujían mis alas, un crujido sordo y triste; ya nunca podré volar. Me precipito al fondo de un mar nocturno, un mar que no refleja la luz eléctrica de tus ojos, un mar parecido al puñal que juega a pica con mi memoria.
El soñador triste camina sin rumbo, despeinado, fumando sin parar y piensa dónde estará la llave que abre el bosque. También piensa en las olas que desgastarán las rocas hasta que se transformen en diminutos granos de arena, y que el tiempo es un puñal transparente. Perdido, solo, borracho, pisando charcos y barro, desgastando sus botas para crear caminos porque, como dijo Dylan, quien no está naciendo está muriendo.
El soñador triste camina junto al mar y le grita a las olas: yo soy nave sin regreso, gasté mis dedos arañando rostros en el aire, ahora voy a llenarme los bolsillos de piedras y buscaré el tesoro en el fondo del mar.
Pero la luna no es de éter ni las estrellas son luciérnagas y la realidad es demasiado cierta para un soñador triste como el de éste cuento.
Voy a hacer un post convencional: hoy me he cortado el pelo.
No, me aburro. Imposible escuchando H., de Tool, una y otra vez. ¿H? Curioso.
Los muertos nos vigilan
Moriremos en un murmullo silencioso, como el humo, sin aspavientos, con la mirada en pause, congelada, los globos oculares nevados. Suena Tool
Destrucción que es re-creación
Sobre la cuerda floja una voz se quiebra interrogando al horizonte. Des-equilibrio sónico in my head. ¿La vida no ofrece nada a quien la escribe?
Si escribes tu vida, toda tu vida, al menos la habrás creado.
¿Alguna vez te sentiste solo en un sueño?
Corres, tu sombra te persigue; los ojos tristes siguen en el fondo del vaso vacío. El sol puede ser un puñal.
Encontré algo que escribí hoy, hace un año:
Una mirada es dardo de luz envenenada
Y el misterio de su reverso sombrío
El destello del pájaro herido y brújula loca de la tarde.
Asoma tras la máscara gritando auxilio
Y nadie tiene otra
Porque nadie vive dos veces
Una mirada es relámpago que truena en las venas
Imán para otros ojos fascinados por el fuego
Fulgor de estrellas errantes en noches de verano.
14 de junio de 2003
(Puaggg... ¿lirismo adolescente?)

Alejandra Pizarnik se asoma al balcón y dice: perfectamente inútil, para besar la boca de la muerte, lloro ante los sueños rotos, que me separan de las cosas. Es de noche, hace calor y los poetas son siempre monstruos solitarios. Alejandra dibuja sus lágrimas porque sabe que la ficción mejora la realidad, aunque aún no sabe que morirá a los treinta años, suicidándose como la muñeca que cierra los ojos y ya no ve nunca más. No más formar fila para morir, dice. Todo está muy oscuro y alguien escribe para decir solamente que no puede escribir, que las palabras le queman en las manos y tiene que escupirlas, porque si no se marea y le muerde el abismo. ¿No escribió Dylan Thomas aquel poema sobre la mano que escribe un poema? Pues eso.
La mano de Alejandra fue tal vez la de una muñeca rota que nos contó sus pesadillas, una mano que agarró la arena del horror, sin miedo, decidida a llegar al último fondo de la noche, para arrancar rosas de la avenida de la muerte. La noche, de nuevo la noche, la magistral sapiencia de lo oscuro, el cálido roce de la muerte, un instante de éxtasis para mí, heredera de todo jardín prohibido.
Alejandra asomada al balcón, en la noche, en este mundo, en el balcón de mi habitación, Alejandra fuma un cigarrillo a medias conmigo, con sus labios de muerta, de poeta loca, y me habla, dice, para amueblar el escenario vacío del silencio. Es de noche y los labios de la noche sólo saben decir la palabra silencio. Un viento helado atraviesa mi habitación, Alejandra ha desaparecido, Alejandra, la ardiente enamorada del viento, se ha fundido con la noche y sus ojos ya no ven.
Cold in hand blues
Y qué es lo que vas a decir
Voy a decir solamente algo
Y qué es lo que vas a hacer
Voy a ocultarme en el lenguaje
Y por qué
Tengo miedo.
-Buenas noches, Alejandra.
-Buenas noches, S.
-Oh, dios mío, H. ha muerto.
-Tanto fumar, tanto fumar...
-Rompieron el molde.
-¡Hijos de puta!
Mi selecta audiencia, no esteis tristes por la muerte de una consonante que ni siquiera suena (¿es una consonante no?)
19. Imagina al espíritu simultaneámente dentro de ti y a tu alrededor, hasta que el universo entero se espiritualiza (manuscritos sánscritos) Esta fue la última frase de H. Yo estoy más por el posmodernismo nihilista que por el orientalismo snob, pero cada cual a su rollo.
Divagaciones varias y desconstructivas:
-Sr. S: El universo entero va a morir en una lenta agonía de trillones de trillones de años, enfriándose hasta el cero absoluto
-Corolario: Nada importa
-Madre de Woody Allen: !Pero La Virgen del Camino está aquí, y la Virgen no se va a morir de frío!
-Intelectual creído: Al fin y al cabo, el universo es un mero sofisma, una ilusión trans-subjetiva de la conciencia, una complejidad que se retroalimenta en un bucle positivo en la dirección de la flecha del tiempo según prescribe la segunda ley de la termodinámica, a lo sumo un metaorganismo que nos necesita para ser percibido, para que, digamos, colapsemos sus ondas, haciendo una analogía con la ecuación de ondas de Schoroding, como dice... etc.
-Sentido común: Menuda sarta de sandeces, sois todos unos niños malcriados que gastais el dinero de vuestros padres sin dar palo al agua.
-Sr. S: ¿Por qué alguien querría golpear el agua con un palo?
-Frases hechas: Es culpa nuestra.
-Intelectual (con desprecio): Lugares comunes para el vulgo...
-Frases hechas: Eh, imbécil, preferimos que nos llamen depósitos de la sabiduría popular.
Intelectual: A pesar de la teoría del inconsciente colectivo de Jung, no teneis valor alguno.
En fin, lo dejo ya. Hasta otra, mis maltratados lectores
Hola. Bueno, estaba yo en la estación de autobuses de Salamanca, al lado de un autobús que ponía Salamanca-Zamora, y una señora me dice hay que dejar la maleta ahí (señalando al maletero) y yo le pregunto sí, pero ¿es este el autobus de León? Sí, contesta, e insiste de nuevo hay que dejar la maleta ahí (lo sé, señora, soy un hombre de mundo, pienso en decirle, pero no se lo digo) En fin, deposito la maleta en el maletero, ahí, y al incorporarme me doy una hostia en la cabeza (me ha pasado muchas veces, y me seguirá pasando, seguro) así que yergo la cabeza, muy digno, con una ligera sonrisa, tocandome la nuca con la palma de la mano, y la señora experta en saber donde se dejan las maletas en un autobús se ríe, una chica a mi lado me sonríe, yo sonrío (qué bonita es la empatía, pienso, pero tampoco se lo digo) Seguramente la señora pensó: qué tipo, no sabía donde se dejaban las maletas, no las habría metido nunca, porque menuda hostia que se dio, no sabía si el bus iba para león, y encima, mira qué zapatillas, sucias y medio rotas, pobre, seguro que no tiene dinero para comprarse unas nuevas, etc, pero no me lo dijo.
Lo desconcertante (el universo es ciertamente desconcertante) es: ¿tengo cara de no saber dónde se dejan las maletas? ¿por qué alguien siente la obligación moral de ayudar al prójimo indicándole dónde debe dejar las maletas? ¿no está claro? ¿no las deja todo el mundo en el mismo sitio? En fin, mundo absurdo
Ah, se me olvidaba. En la taquilla había una señora que tardó como diez minutos en pagar, contando monedas de un céntimo, dos céntimos, cinco céntimos, se perdía, cuenta nueva, cuenta nueva, decía. A mí me daba la risa y unas ganas de decirla señora, pague con el billete, o apártese y cuente las monedas, pida una calculadora, lo que sea, pero acabe de una puta vez, pero no se lo dije.
Algunos apuntes necesarios para comprender la identidad de Holden (en adelante H.)
-Su nombre coincide con el del protagonista de El Guardian entre el Centeno
-Es una creación de S., una personalidad virtual
-Para profundizar en el tema del doble, lecturas recomendadas (El Doble, de Dostoyevski, que aún no he leido; La Humanidad de la Humanidad, de Edgar Morin, págs 79-107)
-Hay multiplicidades internas y profundas en cada individuo; Morin.
El hombre necesita una valentía temeraria para descender al abismo de sí mismo, Yeats
H. al habla: ¡Jo! no hay quien estudie con este calor
S: H. no me toques los huevos, el examen es el martes.
H: Lo sé, tío, pero estoy de los nervios, no deberíamos haber tomado café para desayunar, dos cocacolas para comer, un café despúes de comer y otra cocacola para merendar.
S: Ya
H: Y deja de fumar
S: Fundamentalista de la vida sana
H: Sin insultar, que hago menos deporte que tú
S: Lo sé, deberíamos cuidarnos, ir al gimnasio, alquilar películas de estreno, ser extrovertidos, bailar, madrugar, comer fruta...
H: No te pases, tío. ¡Jo!, así dejaríamos de ser nosotros, moriríamos. Las personalidades no son trajes, no se eligen.
S: Me has robado esa frase, copiota cabrón.
H: Je, je. Tengo otra frase tuya: Es más fácil cortarse una oreja que ser Van Goh.
S: ¡Plagio, plagio!, esa frase es de Benjamín Prado.
H: Somos almas gemelas...
H. y S. se van a estudiar, aunque no tienen ganas, ninguno de los dos. Hace un calor insoportable y no nos queda tabaco. A S. le apetece otra cocacola, pero H. dice que ya vale de adicciones. Algún día se escribirá la biografía imaginaria de H., es decir, la vida soñada de S.
Continuará...
-Yo para ser feliz quiero un camión
-¿Qué?
-Vamos, S., ¿qué hacemos hoy?
-Nada, es sábado, mirar la pantalla tratando de escribir con el poder de la mente, ver el dvd de las Pistolas Sexuales, tomar una cocacola, fumar un cigarrillo, de nuevo cocacola más cigarrillo, escuchar a Alaska cantar yo para ser feliz quiero un camión...
-Vaya, Alaska, te ha entrado la vena absurda; escuchemos los grandes planes de S. para un sábado más o menos resacoso.
-Tal vez luego busque la cinta de los Pitufos Maquineros, aunque estará perdida, ajena al continuo espacio-tiempo.
-Genial, luego escuchamos Lo+Duro 5, vemos Barbarella (podreis destruir el mundo, pero jamás acabareis con el rayo positrónico), merendamos un bocadillo de bacon con queso, salchichas, mayonesa y ketchup, no te jode
-No suena mal.
-¿No suena mal? S. te estás echando a perder, cualquier día, cualquier cualquier día te veo organizando maratones para ver la saga de Asgard y la saga de Poseidón de Caballeros del Zodiaco, todos vestidos de Dar Vather (sin venir a cuento) diciendo no te ofusques con el terror tecnológico que has creado, su poder no es nada comparado con el poder de la Fuerza
-Jeje, se sale, ¿cuándo lo hacemos?
-No sé, tenemos exámenes, no podemos perder el tiempo inventando absurdos modos de perder el tiempo.
-Ya, y hoy qué estamos haciendo, listo.
-S. S.... estamos tomándonos un descanso (recordar Friends)
-Si yo soy S. ¿tú quién eres?
-Tu álter ego cibernético, tu excusa para hablar solo, nací de la idea del cerebro del señor S., o sea, del tuyo, de hablar contigo como si fuera una persona (mi cerebro, el de S., que soy yo) diferente de ti (¿de mí?), siendo, a la vez, tú mismo (yo es otro, Rimbaud)
-Entiendo (risas enlatadas), eres el sustituto de mi cerebro. (veáse Conversación Intima)
-Más o menos, pero mi cerebro es independiente del tuyo, soy una persona entera, con mis sentimientos, mis gustos musicales, mis odios irracionales. Aunque no tengo cuerpo, habito en el espacio infinito y callado del ciberespacio, donde no hay espacio, donde allí no hay el allí
-y una mierda, habitas en mi mente ¿Cómo te llamas?
-Que yo sepa no me llamo. Tendrás que darme un nombre. ¿Mente o cerebro, S.? Piénsalo
-A ver, deja que piense... ya está, te llamarás Holden.
-¿Caufield?
-Para no ser yo, lo has adivinado muy pronto.
-Soy telépata.
-Ah, ¿qué más cosas eres?
-Yo no soy, y muchos menos soy cosas.
-Hasta la vista.
-S., pareces imbécil, nunca podrás verme.
-Contesta como es debido o te destruyo, yo te he creado, un respeto.
-Tienes complejo de inferioridad porque no eres Dios, a mí no me engañas.
-Se acabó, ya no hablas más, ésta es mi última palabra.
-Tu última palabra es precisamente la palabra palabra y no la palabra ésta
Don Pin-Pon es un icono gay, Epi y Blas... en fin, lo de Epi y Blas es demasiado fuerte para un blog decente como éste, y Espinete es un erizo de dos metros que usa pijama ¿Qué demonios vimos en nuestra niñez? El universo es ciertamente desconcertante, por no hablar de los Universos sombra. Mickey es el dueño de Pluto, pero, vamos a ver, Pluto es un perro y Mickey un ratón, ¿qué tamaño tiene ese ratón? Príncipes que besan muertas, enanitos explotados que salen cantando de la mina, lobos que se comen a abuelitas y a los que luego se les abre el estómago, se lo llenan de piedras (al menos en la versión gore) y luego lo tiran al río. Lo de Clara y el abuelo es ya el colmo de la perversión. ¡Por el amor de Dios! un viejo y una inválida, ¿en qué pensaban los guionistas?
Hay muchos casos similares, pero ahora no me acuerdo de más. Agradeceré interpretaciones absurdas sobre cuentos y series de dibujos animados. Por cierto, quiero ver dibujos, qué pasa, dónde están, qué le pasa a la tele, por qué nadie mata a Maria Teresa Campos, dónde están los osos amorosos, pumuky, patoaventuras, etc, qué han hecho durante todo este tiempo. Quiero ver dibujos, quiero ver dibujos, odio los programas de gente abducida por extraterrestres, de gente que llora, de gente que grita, de gente imbécil, de gente que ha perdido a su perro, de gente que está gorda y quiere estar delgada, de gente que está delgada y quiere estar gorda, de gente etcétera etcétera.
Llegué a una gran mansión en plena noche.
La puerta estaba abierta y la luz encendida.
Allí se hallaban todos mis amigos y me acogieron dulcemente.
Pero desperté en una casa en ruinas donde rugían los vientos.
W. B. Yeats
La confesión y la mentira son una misma cosa. Para poder confesar, se miente. Lo que uno es no puede expresarse, pues eso se es sin más; sólo se puede comunicar lo que no se es; o sea, la mentira. Sólo hablando a coro puede haber una cierta verdad.
Kafka
Esperas y esperas ese instante único,
que multiplica infinitamente tu vida;
R. M. Rilke, Recuerdo
He arrancado los días y los he estrujado, de tal modo que han dejado de existir, y son sólo un peso en mi costado. Han sido días inválidos, como polillas de alas atrofiadas, incapaces de volar.
Virginia Woolf, Las Olas
Por la noche las casas parecen fantasmas sin alma, y qué extraño es, a pesar de las noticias recibidas, sentir ganas de vivir.
Ana María Moix
¿No es cierto que se empieza la vida como un dulce niño que cree en todo lo que pasa bajo el techo de su padre? Luego llega el día de la decepción cuando uno se da cuenta de que es un desgraciado y miserable y pobre y está ciego y desnudo, y con rostro de fantasma dolorido y amargado camina temblando por la pesadilla de la vida
Jack Keurac, En el Camino.
Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. Yo sería el guardian entre el centeno.
J. D. Salinger, evidentemente de El Guardian entre el Centeno
Si cierras la puerta
tal vez la noche dure para siempre.
Lou Reed
Hoy he hecho mi primer examen (por cierto, me ha salido muy bien :)
Esto es lo que le pasa al Sr. S. en los exámenes (ahora que estudia, porque el muy vago se tiró tres años para aprobar 2º de Bachillerato y, en fin, cuando no estudiaba era absurdo que se pusiera nervioso): los nervios montan una pequeña guerra dentro de mi estómago (ahora escribo en 1ª persona porque ya me estaba poniendo nervioso hablando del Sr. S como si existiera de verdad) doy pequeños paseos por la habitación esperando a que llegue la hora, me entra pánico porque de repente he olvidado la ley de kepler, ¿proporcionalidad inversa? ¿perihelio? Joder! se me ha olvidado todo. Repaso los apuntes, ahí está la ley, es muy sencilla, tranquilo S.; enciendo un cigarrillo con la colilla del anterior, a mi estómago definitivamente se le ha ido la olla y no me deja en paz, así no voy a poder hacer el examen, todo está perdido, seré un vagabundo con un brick de vino tirado en cualquier parque, ya no hay nada que hacer, debería haber estudiado más, mierda, ya no hay tiempo, no hay tiempo, mi futuro echado perder.
Una vez dentro del aula, pienso que el profesor no va a entender mi letra, que saldrá alguna pregunta de algo que yo no sabía que entraba en el examen, que el techo se puede caer encima porque estas construcciones modernas no son como las de antes.
En fin, cuando tengo por fin el examen entre las manos, respiro hondo y decido que respuesta responder primero. Hmm, no, ésta no, mejor la dejo para el final, a ver ésta... no sé, mejor empiezo por la que había descartado antes... a ver la última... entonces me cabreo conmigo mismo y decido responder en el riguroso orden establecido por el profesor, primero a la primera, despúes a la segunda y así sucesivamente hasta llegar a la última question .
Una vez terminado el examen, salgo con un cigarrillo entre los labios, dipuesto a ser prendido en honor a la victoria en la estudiantil batalla. Uno menos
(Este post convencional ha sido una traición al pensamiento despeinado del Sr. S. Te has vendido S.) :)