Si no lo he soñado, tergiversado o alguna otra variante deformadora del sentido, he oído decir a algún escritor joven algo así como que el cine podía seguir encargándose de narrar historias linealmente, mientras que la literatura debía afrontar el reto de experimentar formalmente y salir de ese esquema rancio y decimonónico. Nada que objetar a experimentar con las novelas, pero lo curioso de esto (que no sé quién lo dijo, y que con toda seguridad no lo dijo exactamente así, aunque confío en haber retenido mínimamente el sentido fundamental de su tesis) es que es al medio más moderno (el cine) al que se le asigna la forma más antigua de narración como su legítimo territorio, y al medio más antiguo (la novela) formas nuevas (si bien novedades como incluir novelas dentro de la novela o fragmentar la linealidad a base de digresiones ya están en el Quijote)
Al hilo de esto, se me ocurre que en la desmesurada Inland Empire Lynch no sólo rompe la linealidad de la narración, sino la narración misma, tenga la geometría que tenga; en lugar de partir de esquemas literarios parte de la plástica y del sonido, y encuentra lo que andaba buscando Artaud:
Estamos a la búsqueda de un film con situaciones puramente visuales y en que el drama surgiera de un contraste hecho para los ojos, extraído, si puede decirse, en la sustancia misma de la mirada, y que no proviniera de circunloquios psicológicos de esencia discursiva y que son simplemente textos traducidos visualmente. No se trata de encontrar en el lenguaje visual un equivalente del lenguaje escrito en que el lenguaje visual no sería más que una mala traducción, sino antes bien de hacer patente la esencia misma del lenguaje y de transportar la acción a un plano donde toda traducción fuera inútil y donde esta acción actuase casi intuitivamente sobre el cerebro
Posted by SeñorS at Mayo 6, 2008 01:50 AMy no solo el quijote (que sí y mucho): incluso la narrativa decimonónica más rancia rompe la linealidad. por eso es grande, a pesar de su ranciez (sic).
[Pensamiento en voz alta: es gracioso que todo el mundo critique tanto lo decimonónico cuando a menudo se siguen usando las mismas técnicas narrativas que entonces (y en ocasiones con menos éxito).]
(me acabo de dar cuenta de que debo ver ya Inland Empire y dejar de darle vueltas.)
p.d. jobar, hoy no me salen seises en el código.
sí, también es curioso que a veces se hable de las vanguardias, que ya son clásicas, como si fueran el arte "contemporáneo"... otra cosa es que abrieran un espacio tan amplio que pueda seguir siendo explorado un siglo despues. Pero, en fin, veo muy difícil categorizar las practicas artísticas contemporáneas, despues de la posmodernidad, donde estamos? Ni idea.
Inland Empire yo la tuve que ver en tres sesiones distintas. Jordi Costa dijo que era la primera obra del poscine... bueno, yo no soy muy amigo de usar el prefijo pos, pero sí que es cierto que se sale completamente del esquema dramático del cine convencional, orientado al mercado y con un código tan rígido (y se forma un bucle mercado-código del que es muy difícil salir) que el cine de Lynch inevitablemente irrita a quienes no quieren ver nada fuera de ese código (lo que me sorprende de los que se irritan con Inland empire es que esperaran situaciones claras, con un sentido claro, con la voluntad de producir una ilusión de realidad, con un argumento que avanzara en función del conflicto y de la tensión según un modelo de representación ya institucionalizado... puede hacer eso, pero no sería ni la mitad de interesante)
Por ejemplo, David trueba decía en una entrevista que el cine era esencialmente realista. Yo no estoy de acuerdo. El realismo es simplemente un modo de representación, que ha llegado a institucionalizarse. Hay otras posibilidades. En cine parece que choca más que en literatura (y esto me parece curioso). Lewis Carroll no quiere producir ilusión de realidad. Lynch tampoco, y por eso, por ejemplo, usa los espacios en clave simbólica, no realista. Creo yo.
Posted by: Sr. S. at Mayo 7, 2008 01:35 AMhe llegado aquí buscando algo de Plath sobre la lluvia
y me he quedado un rato
a mí me gusta disfrutar degustando el lenguaje, la forma, pero si no hay historia,... qué es? creo que lo difícil es contar una buena historia
un saludo
si, si, a mí me parece bien que haya historias (y contarlas bien es difícil, claro, también es difícil saber qué es contar "bien" una historia, si ese "bien" está encorsetado por la tradición, que ha fijado los criterios que lo definen), incluso en Inland Empire la hay, lo que creo es que se institucionalizan modos de representación y lo que cae fuera de ellos se tiende a valorar como "eso no es arte", "eso no tiene sentido". Yo desconfío de todo planteamiento esencialista.
Sucede también en la música, parece que si no es tonal no es música... no sé, que sea el modo hegemónico no implica que sea el único posible. Por otra parte, es muy comprensible que si estamos acostumbradísimos a ver el mismo tipo de películas o a escuchar el mismo tipo de música, de repente un Lynch o un Schönberg nos resulten difíciles de ver y escuchar, porque no reconocemos esos modos de hacer cine y música, respectivamente, en los que no podemos anticipar lo que va a pasar a continuación, no hay una identificación inmediata.
bienvenida
Posted by: Sr. S. at Mayo 8, 2008 01:11 AM