Vi en mi imaginación un solemne rito pagano: los ancianos sabios, sentados en círculo, contemplaban a una joven que bailaba hasta caer muerta. La sacrificaban para contentar al dios de la primavera.
Igor Stravinski.
Por cierto, el estreno de La consagración de la primavera causó un escándalo tremendo. Tuvo que acudir la policía y todo.
PD: Mi ignorancia respecto a la música clásica (también respecto a la paradójicamente denominada música "clásica contemporánea") es total, pero, aun así, habría que estar sordo para no apreciar el salvajismo de esta obra.
No basta con oir la música; además hay que verla
Igor Stravinski
Posted by SeñorS at Marzo 4, 2008 08:24 PMHola.
Un amigo, muy amante del jazz y guitarrista frustrado, que despreció durante años a Bach porque lo consideraba cuadrado y previsible, al oír, en NY (por donde anda ahora), "La consagración de la primavera", digamos que por Boulez, me confesó que ésa había sido su experiencia más emotiva y exaltadora de la música en general. Me impresionó la anécdota.
Saludos.
No es para menos, yo ando últimamente escuchando a Stravinski, Bártok, Alban Berg... alentado por un profesor de Estética que además es compositor; y la verdad es que es como descubrir un mundo nuevo
Posted by: Sr. S. at Marzo 7, 2008 02:22 AM¿Stravinski dijo eso de "ver la música"... un bajista amigo, una vez que nos dimos cuenta que estábamos escuchando música con los ojos clavados en los parlantes, me espetó "¿y qué? si la música se vé..."
Supongo que Stravinski no hablaba de sinestesia, pero me hiciste acordar...
Posted by: pablo at Marzo 10, 2008 06:32 PM