Ahora que el ultraderechista, homófobo y radicalmente xenófobo partido popular está más teatralmente alarmado que nunca por los supuestos peligros que trae consigo la inmigración, razonando al estilo de una metafísica nazi que vienen a perturbar la esencia de nuestra patria, su pureza originaria (estilo, por cierto, y dicho sea de paso, que ejemplifica en un artículo el erudito señor Sánchez-Dragó, que es el erudito más idiota que yo haya visto en mi vida) conviene recordar la frase, que creo que es de Gramsci, aunque no estoy seguro (no soy tan erudito como algunos pseudoanarquistas de derechas):
UN FASCISTA ES UN LIBERAL ASUSTADO
Ejemplo: Rajoy, cuya única política social consiste en imponer orden y en usar a los inmigrantes como chivos expiatorios, como si antes de que hubiese inmigración (como si existiera ese "antes") nuestra patria originaria, nuestra esencia compartida, estuviera aislada en una burbuja feliz de los peligros, que por definición, entonces, vienen del exterior, de lo otro, de lo diferente, y el miedo a lo diferente, por el hecho de serlo, eso es ser xenófobo, como lo es, abiertamente, el señor Rajoy y el aún más asqueroso Arias Cañete, cuyo solo nombre me produce escalofríos y arcadas. El resto del partido supongo que también comparte la idea de que las personas en realidad son diferentes ante la ley: no es lo mismo ser un español de toda la vida que un recién llegado, hasta ahí podíamos llegar. Un inmigrante que trabaja y contribuye abusa, sin embargo, de los servicios sanitarios, en vez de simplemente usar algo a lo que tiene pleno derecho (y si no trabaja, también, aunque supongo que Rajoy sería muy capaz de dejar que un inmigrante se desangrase en la calle, negándole el derecho a atención médica).
Tienen, además, más pinta de ser delincuentes potenciales. Importamos delincuentes, según Rajoy, que en su fantasía de imponer un orden fascista y ahogar la libertad (la libertad, en la buena ideología neoliberal, es exclusivamente la libertad económica y negativa, no la libertad positiva) no tiene reparos en usar la demagogia para infundir miedo... y así, los liberales, asustados, votarán a sus ideas fascistas.
Los liberales que tanto defienden la libertad de los individuos quieren negársela a los inmigrantes, yendo además en contra del artículo 13 de los Derechos Humanos ("Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado"). En este caso, es como si los liberales asustados del PP dijeran que mejor el Derecho ahora pertenece al pueblo, al pueblo español y no a los individuos, porque hay individuos raros, con costumbres extrañas.
Por cierto, que en Salamanca Democracia Nacional puede poner carteles por ahí sin mayores problemas. El PP de Salamanca mira con buenos ojos a los responsable de varios actos de violencia callejera y del asesinato de un chaval de 16 años. Si la violencia la ejercen neonazis con el objetivo de preservar la esencia de la patria española, al parecer no es una violencia condenable.
Posted by SeñorS at Febrero 28, 2008 12:46 PMTienes más razón que un santo que diría mi abuela. Estoy convencido que Lanzarote ve a los jóvenes fascistas como "chavales con inquietudes y preocupados por el desbarajuste provocado por el gobierno (algo parecido he escuchado por algún lado)...
Posted by: yo at Febrero 28, 2008 07:06 PMEs que Lanzarote es mucho lanzarote... en fin
Posted by: Sr. S. at Febrero 28, 2008 08:35 PM¿Lanzarote? quiero ir después de haber leído el libro de Houellebecq. ¿El PP fascista? bueno, creo que es la respuesta más razonable después de hacer un pequeño cómputo: COPE+Acebes+Zaplana+Rajoy.
Posted by: Vanity Dust at Marzo 16, 2008 05:21 PM