Noviembre 26, 2007

Los asesinos de la filosofía

Qué tristeza escuchar que la filosofía no tiene que proponer nada, que no tiene que crear nada. Lo dicen algunas profesoras que me dan clase, para las que la filosofía es algo así como una hormiga triste que ha de dedicar su vida a esclarecer el sentido de teorías científicas, o a dictarle a la ciencia normas de buen comportamiento (fábricas de Karl Popper en serie) y que no tiene derecho a decir nada (por un terror paralizante que desemboca en una estéril escolástica de analíticos profesionales profundamente aburrida y desesperante, un suicidio intelectual y vital). Pero Wittgenstein no es otra cosa que un asunto muy triste y es mejor no hablar de ello (de lo que es triste hablar, mejor es callar). En este sentido, estoy tan de acuerdo con Deleuze que escuchar a los filósofos que quieren suicidarse me afecta incluso al ánimo.

¡Los asesinos de la filosofía no se saldrán con la suya!

Sobre todo porque son malos, los wittgensteinianos, y además lo destrozan todo. Si se salen con la suya, entonces se habrá cometido un asesinato de la filosofía. ¡Si se salen con la suya! Son asesinos de la filosofía, sí, sí (Deleuze, en el Abecedario)

La filosofía es creativa, pero esto no significa que sea un asunto privado. Sigamos con Deleuze:

resultaría algo chocante que hubiera filósofos que dijeran lo siguiente: «Ah, perfecto: voy a entrar en la filosofía, y voy a hacer mi filosofía. Sí, ¡tengo mi filosofía!». Todo esto son declaraciones propias de un majadero... hacer su filosofía (...) uno no puede comprender lo que es la filosofía, es decir, hasta qué punto no es en absoluto algo abstracto –la filosofía, una vez más, como no lo es un cuadro o una obra musical, no es abstracta en absoluto. Y eso sólo puede comprenderse mediante la historia de la filosofía, siempre que la concibamos, me parece, perdóneseme la expresión, ¡siempre que la concibamos como es debido! Porque, ¿qué es...?, bueno... hay algo que me parece seguro: un filósofo no es alguien que contempla, ni siquiera alguien que reflexiona. Un filósofo es alguien que crea. Sencillamente, crea un tipo de cosas completamente especial... crea conceptos. Los conceptos no existen ya confeccionados, no se pasean por el cielo, no son estrellas... no se les contempla, vaya: hay que crearlos, hay que fabricarlos (...) si no se encuentra el problema al que responde un concepto, todo se presenta abstracto. Si se encuentra el problema, todo se torna concreto. (...) Un mal filósofo es alguien que no inventa ningún concepto, que se sirve de ideas acuñadas, que emite opiniones. En ese momento, no hace filosofía. Dice: «Esto es lo que pienso» (...) A mí nunca me han impresionado los que dicen: la muerte de la filosofía, superar la filosofía, filósofos que dicen cosas tan complicadas como estas. Pero a mí nunca me ha preocupado ni me ha impresionado, porque pienso: en fin, ¿qué quiere decir todo esto? Mientras haya necesidad de crear conceptos, habrá filosofía (...)

Posted by SeñorS at Noviembre 26, 2007 03:31 AM
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