El espantapájaros abandonado está siempre solo y a veces le entran ganas de llorar, pero para qué, si nadie le va a escuchar.
El grito de su mirada vidriosa es engullido por el silencio nocturno.
Es una noche de verano, serena y hermosa, cuya belleza sólo sirve para acentuar el contraste cruel con su alma estéril, devorada por los pájaros a los que ya ni espanta ni nada, porque está siempre solo y triste y nadie se acuerda de las figuras ridículas abandonadas en campos yermos.
No hay cosa más triste que un espantapájaros. ¿Has visto Petete y Trapito? La pura incitación al suicidio infantil :S:S
Besitos.
Sí que son tristes, pero pueden resistirlo todo...
Petete y Trapito, no me suena (ahora voy a Google a ver) ;)
Posted by: Sr. S. at Abril 23, 2007 11:22 PM