Marzo 20, 2007

Diálogo entre un padre y su hijo

-Hijo, tengo que hablar contigo, no es sólo que vayas por ahí con el pelo enmarañado, delgaducho y triste... no sé, ¿qué te crees, un poeta? Es de risa, los poetas desaparecieron, ¿sabes? Desaparecieron para siempre y nadie los echa de menos, este mundo no echa de menos a los poetas, se vuelven todos medio locos y no valen para nada... ingenieros, médicos, abogados, esos sí hacen cosas, tú no sé qué haces, la verdad, aún no me he enterado... ah sí, un artista, ya, pero no se gana dinero con el arte, sólo algunos ganan dinero con el arte, muy pocos, ¿para qué sirve el arte? Dime, contesta... podrías haber sido un hombre de provecho, en lugar de sepultar tu inteligencia en vanos sueños, delirios románticos, fantasías infantiles, dios, en serio creías... pero bueno, ya es tarde... no son sólo tus pintas, esos ojos como melancólicos con la mirada perdida, y esa forma de andar desganada, pareces Neil Armstrong paseando por la luna... sí, chico, estás en la luna, es hora ya de bajar, hace ya mucho tiempo, cuando pintabas horas y horas, enfrascado en ti mismo... pero entonces eras aún un niño y pensábamos que estaba bien que fueras creativo, no nos preocupaba, no vimos el peligro, nos parecía bien, el niño es inquieto, es ocurrente, ni se nos ocurrió pensar que te ibas a convertir en un incapacitado social, en un ser tan extraño, capaz de aprender griego porque se te metió en la cabeza que había que leer a Heráclito en griego... ¿para qué sirve el griego?, ¿para qué sirve cualquier cosa de las que has hecho hasta hora? luego lloriqueas porque nadie te comprende, hijo, pero es que lo tuyo no tiene nombre, tus amigos del colegio, que eran más tontos y sacaban peores notas, esos borregos de mente tan estrecha que no han leído un libro en toda su vida porque creen que se convertirían en maricas, como tú dices, están ganando dinero, algunos hasta tienen coche y novia, y tú sigues dibujando y leyendo y no te das cuenta de que nadie puede vivir para siempre en una burbuja de cristal, entregado a diseñar fantasías introspectivas cuyo significado nadie, salvo tú, sabe cual es, si es que lo sabes, si es que tiene algún sentido... hijo, ¿me escuchas?, ¿se puede saber si me estás prestando algún maldito caso, maldita sea?

-Ah, papá, ¿qué haces?, ¿decías algo? Estaba escuchando música con los cascos puestos, ya sé que para ti las nuevas tecnologías y los extraterrestres son sinónimos, pero a algunos el mp3 no nos parece un artilugio ininteligible...

-Hay que joderse, no, es igual...

-Por cierto, ¿te acuerdas de aquel borrego incapaz de leer un libro porque creía que se convertiría en marica, ese que iba conmigo a clase, en el colegio, uno con cara de bobo?

-No sé, seguro que ya tiene coche y novia...

-Sí, creo que sí, pero no tiene ningún sitio a dónde ir y seguro que es un eyaculador precoz... su novia estará insatisfecha y le estará todo el día gritando, figúrate qué panorama... le pondrá los cuernos por ser tan egoísta y no esperar a que ella... ya sabes, papi, tú tienes mundo, pero bueno, en el fondo igual es mejor para los dos, ella ya no le estará todo el día gritando y podrá ver tranquilo partidos de fútbol por la televisión, los partidos de fútbol tienen argumentos sencillos, seguro que es capaz de seguirlos

-¿Quieres dejar de metete con la gente? No puede ser que seas tan chulo, tan ególatra, tan...

-Sí, sí, bueno, yo no tengo la culpa de la existencia de las hordas de borregos con coche y novia que tanto te gustan, papaíto de mi corazón, siempre tan preocupado por la seguridad burguesa de tu hijo primogénito... ganaré mucho dinero, te lo prometo, y me compraré docenas de coches y docenas de novias, todas bien vestidas, educadas, sonrientes, cocineras excelsas, seré un burgués elevado a la enésima potencia, te lo prometo... llegaré a casa por Navidad con docenas de novias listas y dispuestas para ser exhibidas en el gran teatro de las convenciones sociales y los atracones de carne y de pescado muerto, si no fuera por el marisco yo ni iba, qué pena que ya haya pasado la navidad, ¿no? Cigalas y lechazo, eso sí que es comida... docenas, te lo aseguro, seis rubias y seis morenas, para que el equilibrio cósmico no sea puesto en entredicho, y ninguna hablará de política ni de ningún tema espinoso, asentirán y sonreirán, si quieres les puedo poner a todas mis novias flores en la cabeza, para acentuar su función de florero en las grandes comilonas familiares, creo que la novia tonta de tu sobrino político llevaba flores en la cabeza en Navidad, ¿no es cierto? No las llevaba de verdad, cierto, pero conceptualmente, o metafóricamente, quiero decir, no literalmente, yo diría que sí, que era un florero móvil, se presentó a miss algo y todo, quizá sea una de esas supermodelos inteligentísimas, no lo niego, seguro que lee a Nietzsche en sus ratos libres, porque era bastante fea, a pesar de que se presentara a miss algo, no sé en qué pensaba, y los feos tenemos que leer mucho, ¿sabes? No para aprender, leemos con la convicción de que se nos quedará un aspecto interesante y de inteligencia, aunque sea falsa, impregnado en el rostro que disimulará su fealdad... Sartre no lo consiguió, es cierto, Sartre siguió siendo feo, pero su pipa de intelectual francés desviaba la atención y seguro que ligó mucho, las encandilaba disertando sobre el Ser y la Nada, todas esas modelos inteligentísimas y feministas caerían rendidas a sus pies, seguro...

-Deja de decir gilipolleces, ¿se puede saber qué pasa con el borrego de tu compañero de colegio?

-Nada, que le vi el otro día, me hizo gracia, ¿sabes? Hacía años que no le veía, recuerdo que fue él quien me rompió el coche aquel de plástico que me regalasteis, supongo que por Reyes, era un coche la hostia de guay, te metías dentro y dabas pedales, yo jugaba todo el rato a que era el coche fantástico, y el tipastro ese me lo rompió... mi rencor atraviesa milenios, es curioso, aún me acuerdo y me entran ganas de romperle algo, no sé, quizá le rompa su coche de verdad, sería justo, ¿no crees?

-Tú es que siempre prefieres la ficción a la realidad, hijo, no sabes lo desorientado que estás, te gusta tu recuerdo del coche fantástico, pero no te sacas el carnet de conducir...

-... qué bobo era, no era un mal tipo, pero a bobo no le ganaba nadie

-¿Me escuchas cuando te hablo?

-A veces sí, papi, no te preocupes, tu sapiencia paternal no cae en saco roto, evalúo todas tus tesis sobre la importancia de los coches reales en detrimento de los coches más artísticos, los coches fantásticos de mi memoria poética rotos por los bobos desaprensivos, ese coche de juguete de mi infancia es como una delicatesen proustiana, así que lo siento mucho, me quedo con Michael Knight

-Tú no te tomas nada en serio...

-Eso no es cierto, papaíto, me tomo el absurdo lo más en serio que puedo, la realidad es en sí absurda, o es absurda para nosotros, o más en concreto es absurda para mí, que no la entiendo y la encuentro muy graciosa, aunque a veces es trágica, o a veces simplemente es aburrida... ah, el tedio, el spleen de Baudelaire... la tragedia del hombre contemporáneo, ¿sabes?

-Bien, bien, pero dime una cosa, hijo, ¿cuándo piensas empezar a ganar dinero?

-No es algo que vaya a suceder porque yo lo piense, mi pensamiento no tiene poder alguno... a veces me pongo a pensar y a sentir, cosas ambas tristes, según mi adorado y sensibilísimo Proust, la cuestión es cuándo podré ganar dinero, y cómo, a mí también me preocupa, papaíto, aunque no te lo creas... me preocupa pero aún no me ocupa, como tú ya sabes...y no es que sea el fin de mi existencia, ganar dinero es el fin de la existencia sólo para los demócratas liberales, y yo ni soy demócrata (porque si todo es cuestión de números estoy perdido, como decía Jünger, o la democracia es un abuso de la estadística, como decía Borges, y además no es otra cosa que demagogia, esa mala hierba espontánea del suelo democrático, como decía otro...) ni soy liberal

-Qué cruz de chaval, dios mío...

-Si la cosa se pone mal me hago camarero, no te preocupes. Camarero comunista por el día y escritor surrealista por la noche, trabajador diurno y delirante nocturno, ¿te parece bien? Espero tu aprobado, papi, es importante para la sana formación de mi subjetividad, la Ley paterna, el psicoanálisis, ya sabes...

-¿Y cuándo te vas a echar una novia estable, formar una familia?

-Qué sé yo... sin trabajo, sin poder comprar un piso, sin coche, soy el hombre sin, un paria, un vagabundo errante...

Posted by SeñorS at Marzo 20, 2007 02:32 AM
Comments

Genial =)

Posted by: Gari at Abril 3, 2007 01:08 AM

Iba a escribir "genial".. pero se me adelantaron. Así que... mm... "fantásticamente genial".

Posted by: Laura at Abril 15, 2007 03:44 PM
Post a comment









Remember personal info?




Introduce el siguiente número tal como aparece: