
En una soledad infinita, en la orilla, es hermoso avizorar bajo el cielo turbio un ilimitado desierto marino (...) nada puede ser más triste y más precario que esta posición en el mundo: una única chispa de vida en el imperio de la muerte(...) cuando se mira es como si a uno le arrancasen los párpados.
Heinrich Von Kleist, Sentimientos ante un paisaje marino
Posted by SeñorS at Febrero 15, 2007 01:26 AMLa soledad, feliz o triste en función de la subjetividad del momento, siempre será bella y angustiosa por su hermetismo e introspección. Ese camino tortuoso por el que todo ser pasa alguna vez y que puede llevar a uno al temido pozo de una vida que nadie a conocido jamás.
Posted by: hector longarela at Julio 31, 2007 03:44 PM