Como tengo una resaca que recién ahora comienza a disiparse, poco a poco, dejaré para otro día mi contribución a la filosofía española, que consistirá en una mezcla delirante (llevada a cabo por un detective fenomenológico aficionado a la geometría de contornos fantasmales) de ontología irracional y física teórica ficticia que revelará la existencia de un turbulento mundo de intensidades dionisiacas gobernado por el espíritu de la danza, un mundo nada platónico en el que un sonriente y anti-dialéctico Deleuze le lanza bolitas de papel a un irritado y dialéctico Hegel sirviéndose de una cervatana fabricada según el clásico modo de deconstruir un bolígrafo bic.
Posted by SeñorS at Abril 22, 2006 08:27 PM