Abril 19, 2006

Escribiendo para rellenar el vacío: la literatura como aquello que se hace mientras uno espera al autobús-Godot

Me ducho. Me miro la barba. No me afeito. Me pongo mi camiseta de Spock. Enciendo un cigarrillo y me miro, aburrido, en el espejo. Pongo música, ¿Qué puedo hacer?, la versión de Sr. Chinarro. Miro por la ventana, el cielo gris. Escribo esto. En realidad no fumo tanto como podría parecer leyéndome, lo que pasa es que los cigarrillos van tejiendo los hilos textuales de lo que escribo, o algo así, o que siempre, antes de empezar a escribir, enciendo un cigarrillo y, como no tengo imaginación, empiezo a escribir con lo primero que veo o hago, una ventana o un cigarrillo, motores de la escritura mucho más eficaces que la infancia o la angustia existencial, también motivos recurrentes.

Mientras espero a que llegue la hora y tenga que salir de casa para coger el autobús la vida se detiene, no hay nada que hacer. Minutos de espera al margen del trajín cotidiano de la existencia. O quizá todo lo contrario, el centro de la existencia, su acontecimiento o su no-acontecimiento primordial. A Kafka le gustaba esperar. Esperar sin más, si rellenar el vacío con actividades, cara a cara con el espanto silencioso del vacío. No es de extrañar que un tipo así escribiera El proceso, donde la vida es una sala de espera y al final uno se muere como un perro, sintiéndose culpable pero sin saber por qué.

Estoy harto de esperar, escucho que canta Chinarro (sólo he puesto esa canción y suena una y otra vez: lo hago a menudo, escucho una canción veinte veces seguidas, me acostumbro a ella y escuchar otra ya no me apetece).

Termino el cigarrillo (observen cómo los cigarrillos marcan el ritmo temporal de la escritura). Termino el post. O no, aún quedan algunos minutos. Y a mí no me gusta esperar al autobús. Me dan ganas de ahorcarme o de hacer algo. Casi estoy tentando de decir que esperar al autobús es como esperar a Godot (últimamente mi obsesión con Godot llega a extremos ridículos: esperar cualquier cosa es esperar a Godot), lo que sería decir una estupidez pero, en fin, la estupìdez también forma parte del mundo, digo yo.

Bueno, ya me voy, que al final pierdo el autobús con tanto rellenar la espera.

Posted by SeñorS at Abril 19, 2006 06:41 PM