Primavera, noche. Escribir alegremente, muy tarde, como un niño irresponsable, como una máquina perfectamente chiflada que funciona averiándose. Prender otro cigarrillo, escribir improvisando, escribir sin tener nada que decir: rebelión contra la sosa estructura presentación-nudo-desenlace. Soldados en la noche luchando contra un enemigo desconocido. Desiertos y sed y un chico desorientado que pregunta a las estrellas dónde está, y son sus pupilas signos de interrogación teñidos de asombro. La realidad marea con su agitación espasmódica, aun en el silencio y en la quietud de la noche, cuando el mundo se detiene, la realidad marea; la realidad y su coro de fantasmas.
Posted by SeñorS at Abril 4, 2006 03:31 AM