Así pasaba el tiempo, tirado en el césped, boca arriba, cayendo hacia arriba, con los párpados acariciados por la yema de los dedos del viento, versos con alas de hielo sobrevolando mares de cenizas, una explosión sorda que atrapaba los ojos, para siempre anclados en la contemplación incesante, interminable, de estrellas errantes como pájaros, cuando las jaulas son sólo recuerdos dudosos.
Posted by SeñorS at Febrero 24, 2006 05:51 PM