Febrero 15, 2006

Caricatura textual del oscurantismo filosófico, sin por ello darle la razón a Alan Sokal

El yo es el lugar de lo imaginario. El mismo es imaginario. En realidad no es un lugar, usamos la palabra lugar como metáfora. Es un punto inextenso, la raíz cuadrada de menos uno, que existe en un plano ontológico cualitativamente diferente y, no obstante, no se sale del plano fractal inmanente, sino que es un infinito devenir otro no dialéctico: el yo deviene movimiento infinito inmanente en una dispersión semánticamente analógica, no binaria, la dualidad imaginario/real y adentro/afuera dejan de ser así constitutivas del yo (revelan su caracter representacional y su función limitadora). De este modo afirmamos la diferencia y la repetición en un gesto anti-hegeliano que nos permite pensar el yo como un campo de múltiples fuerzas en proyección no trascendente sino a lo largo de superficies que multiplican rizomáticamente el sentido del Ser: o sea, el Ser ha muerto en tanto que mono-ontología para afirmar la poli-ontología. No hay centro porque el centro está en todas partes y el concepto de Uno creado por Platón ha sido deconstruido.

P.D: en fin, me aburría :-)

Posted by SeñorS at Febrero 15, 2006 02:00 AM