-Los niños irresponsables están por todas partes –dijo Roberto, adoptando un tono solemne y cómico- pero es difícil descubrirlos, habitan en los intersticios de lo visible, en esas grietas desmayadas que abre el atardecer, en esos mundos de lluvia y susurros y desoladas hojas de otoño. Su mirada perdida, su melancolía y su rabia los delatan, aunque a veces también se ríen. Su vida, definitivamente, está en otra parte.
-Sí –dije yo, prendiendo un cigarrillo- son los chicos silenciosos que fuman con la ventana abierta, asomados a la noche, aunque haga frío, y saben que la derrota en el juego sin reglas de la vida es inminente, pero han elaborado un plan para destruir la realidad y siguen jugando alegremente. No creen en la humanidad, sólo en la percepción estética del mundo.
-Ah –dijo Sofía, riéndose- no me digáis, y vosotros sois los dos más irresponsables, ¿no?
-Por supuesto –dijo Roberto- los más chiflados buscadores de oro, porque sabemos que el oro no existe, pero igual lo buscamos, y además estamos seguros de que lo vamos a encontrar.
-Eso no tiene ni pizca de lógica...
-Claro que no, lo inefable no cabe dentro de un pensamiento lógico. Nosotros somos místicos, siempre a contracorriente de los groseros valores dominantes. No creemos en lo de Wittgenstein, que de lo que no se puede hablar, mejor es callar. De lo que no se puede hablar, mejor es gritar, retorcerse como una canción desesperada y hermosa. Lloraremos un poco, nos romperemos y juntaremos los pedazos. Sólo creemos en la estética, es decir, sólo deseamos ser secuestrados por las sirenas, que ellas supriman nuestra voluntad. Queremos ser los perros de las sirenas, escuchar su canción diez millones de veces seguidas y que la realidad salte en pedazos.
-Joder, no estais bien de la cabeza, en serio.
-No todo el mundo puede estarlo, los niños irresponsables están perdidos y temen a un montruo que se oculta en un bosque. Su hipersensibilidad los vuelve medio locos, es cierto...
Nos quedamos callados. Bebimos nuestras cervezas. El tiempo se consume y nosotros no vamos a ningún lado.
Posted by SeñorS at Febrero 12, 2006 10:59 PM