Enero 11, 2006

Cuando el lirismo deviene aburrimiento mortal

Sobre los tejados la niebla respira como un animal ensimismado, inundando la ciudad, y la ciudad se adentra en el atardecer como quien se desvanece en un sueño, en un sueño de final incierto. La noche, silencio. La noche y su caparazón de niebla.

Y quién sabe qué ojos alumbrarán las carreteras nocturnas que no nos llevan a ninguna parte. Quién sabe, final incierto. Y sin embargo nos gusta caminar.

Y ahora las farolas se transforman en luciérnagas, dándoles la razón a los poetas: la realidad es estética.

Quién sabe, si esto se ha convertido ya en un teatro de marionetas existencialistas, que saltan de la angustia al entusiasmo feroz, como si existir consistiera en jugar, en jugar nada más, sobre el filo de una navaja a pintar estrellas, estrellas con forma de lágrimas, lágrimas que componen la melodía narcótica, la melodía fantasmal que envuelve al ser, como una niebla que lo inunda todo...

(Probablemente el último texto de este estilo que escriba)

Posdata autocrítica: no quiero escribir más máscaras esteticistas que ocultan una paisaje vacío. La marioneta está hueca. Estas palabras también. Hastío de una escritura que merodea entorno a algo que no se sabe qué es y se regodea en su ensimismamiento crónico. Por este camino ya no se llega a ninguna parte, tan sólo a repetir hasta el infinito textos con marionetas y farolas y noches azules. En fin, que me aburre mi escritura, me aburren los ontológicos juegos pastoriles con el ser, en plan Heidegger, y preferiría escribir novela negra o ciencia-ficción (que es el mayor género literario y cinematográfico que existe: Philp K. Dick es la prueba).

Lo que quiero decir es: STAR TREK ES INFINITAMENTE MEJOR QUE EL ABURRIMIENTO ETERNO QUE SUGIEREN LAS PELÍCULAS DE ERIC ROHMER.

Otra posdata: probablemente se me pase y vuelva a querer ser la reencarnación de Georg Trakl :)

Posted by SeñorS at Enero 11, 2006 07:13 PM