Hcaer balances del año, superstición y calendario. Quemen el calendario y no hagan balances. Quemen los relojes porque suenan a filo de guadaña, y no preguntes por quién doblan los minutos.
Mi balance del año:
1- Fumar es el motor de la escritura, beber también puede ser el motor de la escritura, pero suele acelerarla demasiado y normalmente se acaba estrellando contra un muro, convirtiéndose así en un amasijo de letras sin sentido.
2- La mala literatura (lo dijo alguien, de forma parecida) está empedrada de buenas intenciones.
3- Al margen de consideraciones literarias... la vida del 99% de la gente que nos cuenta su vida con un tedioso derroche de detalles no es interesante, sólo les interesa a ellos.
4- No es posible vivir sin utilizar la maravillosa expresión de Jarry: Merdre, Mierdra. Es una expresión de autoayuda mucho más eficaz que esos libros que se resumen en: sé tú mismo. Como si la identidad fuera una piedra filosofal y redentora. No lo es, mierdra, no lo es.
5- Por fin leí a Paul Auster. Muy bueno. El palacio de la luna y El país de las últimas cosas, dos de los que más me gustaron.
6- No recuerdo qué he hecho durante este año. La memoria es el perro más tonto, le tiras un palo y te trae cualquier cosa (Ray Loriga).
7- Algún mes del año mi única obsesión fueron los estados alterados de conciencia. No pensaba en otra cosa. Conciencia-alteración-mundo. Puertas de la percepción, abrir agujeros químicos en el muro, Blake, contemplar lo maravilloso asaltando al mundo de los hechos.
8- Cierto día del año 2005, concretamente hoy, más concretamente ahora, pensé (o mejor dicho, pienso) que la sed de trascendencia no se aliviaría (ya no sé que tiempo verbal usar: no se alivia, no se aliviará) con vino.
Oh perforar con vino la suave necesidad de ser, decía un verso de la poeta (pizarnik, no hay otra).
9- Este balance ha sido un completa, por suerte inodora, Mierdra.
Posted by SeñorS at Diciembre 25, 2005 04:01 AM