Posthumanos posthistóricos descubrieron la gran mentira del ilustrado metarrelato de la Razón y del Progreso y el desierto del nihilismo crecía y crecía mientras se balbuceaban confusas salidas a una realidad deshecha en simulacros sin referente, la teoría de la intencionalidad de los actos se reveló otra mentira más urdida por despojos de la fracasada ilustración y ahora, época de naúfragos, de epígonos, con el cadáver del humanismo aún humeante, pero cadáver muerto donde los haya, sólo nos queda delirar y soñar, no con utopías, que como todo el mundo sabe son una traición al dictum nietzscheano, permaneced fieles a la tierra, un triste resquicio de teología cristiana, una incapacidad para reconocer que el devenir es inocente, que la historia no tiene sujeto y que el paraíso oroginal nunca existió, nuestro pesimismo, ay, no es social, es ontológico. No obstante, mejor será reir en el callejón sin salida que darse de cabezazos contra las paredes. Por supuesto creo que es inútil proponer un regreso a las grandes ideas que hacen del hombre la medida de todas las cosas, por cuanto no es posible sentirlas en su íntima significación; de ahí que los políticos hablen de libertad haciendo gala de una perversidad lingüística espantosa. El problema es que a la gente le gustaría ser libre, pero no quiere ser libre. Miedo a la libertad.
P:D: Ya me quedé a gusto. Por supuesto los progres no son sino un ridículo grupúsulo de idiotas, cuando no lamentables intelectuales riéndole las gracias al poder o haciendo salsas rosas de libros por televisión, y lo digo sin acritud.
Posted by SeñorS at Diciembre 12, 2005 09:37 PM