Diciembre 06, 2005

Apología de los artistas

Los hombres incesantemente se fabrican un paraguas que les resguarde, en cuya parte inferior trazan un firmamento y escriben sus convenciones, sus opiniones; pero el poeta, el artista, practica un corte en el paraguas, rasga el propio firmamento, para dar entrada a un poco del caos libre y ventoso y para enmarcar en una luz repentina una visión que surge a través de la rasgadura, primavera de Wordsworth o manzana de Cèzanne, silueta de Macbeth o Acab.
Gilles DELEUZE.

Rasgan el paraguas conceptual y se enfrentan cara a cara con el misterio desnudo del Ser, y de vuelta de su aventura peligrosa nos traen visiones, perturbadoras, hermosas, que sugieren un mundo más allá del límite, y no cometen la detestable cobardía de darle un contenido positivo a lo trascendente (como hace la religión), no escamotean la perplejidad en que nos sume la pregunta que, ay, no tiene respuesta: ¿por qué hay algo en lugar de nada? No sucumben a la dictadura del Se impersonal (el Man de Hediegger; se dice, se piensa), se rebelan insensatamente (admirablemente) contra la galaxia de convenciones impuestas.

Posted by SeñorS at Diciembre 6, 2005 11:21 PM