Octubre 31, 2005

Escenas de autores borrachos

Cuando algún autor borracho escriba la escena en que huyo de unos francotiradores y me refugio en una cabaña junto al río, estaré tan solo que hablaré conmigo y me contaré mentiras, con hadas que no se mueren, o con hadas que se mueren entre la nieve, de forma tan hermosa, como si fueran poemas, de los que ya nadie se acuerda.

Otro autor borracho escribirá la escena del estudiante pobre que vive en una pensión, acosado por una vieja casera odiosa (todas las caseras son odiosas y se merecen la muerte), en una novela rusa en la que todo el rato hace frío y yo miro al río por la noche, y todo el rato siento unas ganas irreprimibles e inconfesables de que nos arrojemos juntos, yo y la chica del puente, de que nos arrojemos al río, juntos porque eres hermosa, chica del puente, hermosa e inalcanzable y tus tobillos, tus pies descalzos, mojados por la lluvia que sirve de decorado a la escena, se columpian salvajemente sobre la nada y yo quiero que nos arrojemos juntos, ahora, borrachos y felices.

Otro autor, más borracho aún que los anteriores, escribirá la escena de un músico de jazz, negro y heroinómano y muy delgado, que en el lago de sus ojos destrozados oculta un solo de trompeta que eternamente suena en las calles vacías que eternamente recorren muñecos insoportablemente retraídos, excesivamente ensimismados, muñecos egoístas intolerablemente líricos y tan tristes como Pessoa, muñecos que son mis amigos, todas las noches converso con ellos y son tan callados como yo y nos dedicamos a subirnos al tejado y mirar la espuma de un mar tan lejano, a mirar el mar nada más.

Posted by SeñorS at Octubre 31, 2005 04:06 PM