Extraño y repentino calor que invita a contemplar el mundo como un entramado mágico de sol y hojas bailando adentro de una sonrisa. No me levanté para ir a clase. No sonó el despertador. Sonó un pájaro: ya eran las dos, empezaban Los Simpsons. Por cierto, me acabo de dar cuenta, aún no he comido y ahora que lo pienso tengo hambre. Inesperado sol a punto de comenzar el mes más lírico del año, noviembre, la serenidad de las aventuras adormecidas, la brisa susurra en el balcón y cierra los ojos y sumérgete en ella con los ojos cerrados. No me levanté para ir a clase, no comí, salí al sol, prendí un cigarrillo, un Ducados rubio; nos hemos pasado todos, mucho más barato.
Posted by SeñorS at Octubre 26, 2005 05:02 PM