Octubre 01, 2005

A Joy Division

Soñé con Ian Curtis, los dos vestíamos de negro y caminábamos confusos, borrachos, enfadados y tristes por las calles lluviosas de un Manchester onírico y post-punk.

Todo el rato cantábamos The only mistake. Odiábamos las canciones demasiado alegres, nos daban grima, como el color amarillo o algunas personas amarillas que hacen daño a la vista. ¿Estábamos en Manchester? Sí, estábamos allí. Menos mal, porque allí llueve. Año 1978, ya nos llamamos Joy Division y vamos a expandir el anarquismo y el odio en los corazones de jóvenes marginados, pero dándole una profundidad y una belleza desgarrada de la que carecían Sex Pistols.

Vamos a escribir textos oscuros, atrevidos, que Curtis cantará con rabia, con tristeza, con una voz que da vértigo y se adentra en lo desconocido, mientras Stephen Morris toca la batería, Peter Hook el bajo y Bernard Sumner la guitarra. En mi sueño yo soy un componente fantasma del grupo. Estamos en el local de ensayo, afuera el cielo gris a punto de llover, tocamos una y otra vez She´s lost control.

Salimos a la calle, paseamos, fumamos cigarrillos, bebemos algunas cervezas, sabemos que nada es real y que es posible vivir en algunas canciones, aunque no sea por mucho tiempo, porque las canciones son frágiles y te puedes romper si vives dentro de ellas, me dice Curtis.

La canción empieza con el bajo de Peter Hook, una melodía sencilla, y luego se oye a Curtis, con voz cavernosa, cantar la frase listen to the silence. Escuchamos el silencio y el silencio está oscuro, como si alguien, de repente, hubiese robado toda la nieve del mundo. Luego Curtis se suicidará y ya nada será lo mismo, New Order no están tan mal, pero ya nada será lo mismo.

Ian Curtis y yo caminamos despacio sobre sueños o vasos rotos por el escenario del desencanto, de la derrota, del fracaso y sus fulgores de luciérnaga eléctrica. Pero un poema o una canción sobre el fracaso puede ser un gran éxito, me dice Curtis.

Posted by SeñorS at Octubre 1, 2005 08:56 PM