Agosto 16, 2005

No confíes en nadie mayor de 20 años (se vuelven aburridos)

Y nos hacemos mayores, dicen. Qué pereza, en serio, a mí no me apetece. Cosas del peterpanismo agudo, (cuyo axioma principal es: en la infancia vivimos, después sobrevivimos) mientras los demás se preocupan del trabajo, de cómo les va la vida, del futuro, yo prefiero jugar con un balón de plástico medio deshinchado, o escribir, que para el caso es lo mismo, o mirar por la ventana y dejar que el viento me despeine, o cualquier cosa con tal de no escuchar las tediosas, insoportables, estratosféricamente aburridas conversaciones de adultos, sobre coches, seguros, dinero, política y un montón de gilipolleces más. Hay que madurar, comprometerse, hacerse responsable, dicen. Y a mí no me apetece. Hay que hacerse rico y tener hijos y un televisor grande que te cagas. Dicen las cosas más deprimentes del mundo como si fuera lo más normal del mundo. Y es lo más normal del mundo, seguramente, pero a mí no me apetece, soy muy perezoso. Que os den por el culo, tarados.

P.D: Mi plan de estudios fracasó estrepitosamente. Jornada de estudio de hoy: una hora escasa bostezando frente a un libro de Habermas.

Posted by SeñorS at Agosto 16, 2005 08:57 PM