Julio 19, 2005

(sin título, a modo de borrador)

por aquella época él andaba con toda su panda de marginales y medio drogadictos que se creían muy originales y muy intelectuales, pero lo cierto es que más bien parecían un grupo de niños asustados y muy confundidos, y probablemente eso es lo que eran. leían mucho, eso sí (libros robados), pero no entendían ni la mitad de lo que leían. yo, la verdad, que no entendía ni el diez por ciento de lo que decían, siempre con esa sonrisa burlona, todos, como niños traviesos, como si su forma de entretenimiento consistiera en burlarse de la gente, y se burlaban de todo el mundo. decían que eran unos shandys que se comportaban como niños irresponsables y como perfectas máquinas solteras y unos hipersensibles con la típica insensibilidad social de los hipersensibles. a mí, la verdad, todo eso me parecía una sarta de sandeces, eran unos andrajosos impertinentes y unos ignorantes muy atrevidos, eso es lo que eran, a pesar de lo cual no pude evitar cogerles cariño, la mayoría eran huérfanos o hijos de padres alcohólicos, y yo, en cierto modo, actuaba como su protector, aunque me desquiciaran los nervios y todo el rato nos estuviéramos peleando. pasaban las noches de bar en bar, discutiendo sobre cualquier cosa a gritos, entre un caos de risas e incoherencias. odiaban los libros de autoayuda y las listas de ventas y amaban las sombras de las poetas suicidas. pronto me uní a sus salidas nocturnas y poco a poco su visión delirante del mundo me empezó a parecer bastante atractiva. trataba de que se drogaran menos y pensaran un poco más en el futuro, eso sí, y también trataba de inculcarles algunos principios morales, que robar estaba mal, que no podían insultar a la gente sólo porque comprara El Código Da Vinci, que por qué no estudiaban más, en fin, todas esas cosas que se supone los más mayores debemos enseñar a los más jóvenes. aunque, la verdad, no me hacían mucho caso. "insultando a la gente que compra engañada vilmente por estrategias comerciales libros de mierda cumplimos una función socio-cultural imprescindible", decían, y se reían. decían cualquier cosa, y se reían. era muy difícil saber si hablaban en serio o no.

por aquella época él aún parecía una persona normal. un poco diferente, eso sí, siempre ensimismado y hablando de aquella forma tan peculiar, sin mirarte a los ojos, muy rápido y casi sin pronunciar. era muy difícil seguir su discurso, es cierto, siempre lo fue, pero aún mantenía cierta coherencia en aquella época. luego se fue, nadie supo nunca a dónde. se fue sin decir nada, sin despedirse de nadie. regresó al cabo de cinco años, y ya su mirada no era la misma. antes parecía vivir en su propio mundo. ahora parecía haberse mudado definitivamente a él, y no parecía tener ninguna intención de regresar. sus intereses cambiaron. ¿sigues leyendo?¿te presto un libro de Robert Walser? te gustaba mucho El Paseo, ¿recuerdas? pero ya no contestaba, miraba como si la pregunta fuera la estupidez más grande que se hubiera formulado jamás. ahora estaba obsesionado por las dimensiones del espacio. no hablaba de otra cosa. imagina dos monedas, en un mundo de dos dimensiones, una cara y otra cruz; si las monedas tuvieran acceso a un mundo de tres dimensiones, se darían cuenta de que son iguales. ahora piensa lo que sucede en nuestro mundo de tres dimensiones, mírate al espejo, eres un objeto incongruente, tú izquierda allí es la derecha. el espacio tal vez tenga otra dimensión que desconocemos. o muchas otras. necesito tiempo para poder imaginar un mundo con más dimensiones, aunque esto es casi imposible, o del todo imposible, no sé, necesito aprender matemáticas. también hablaba de la belleza y la extrañeza de las geometrías no euclidianas y sus fantásticos triángulos que exceden los 180º. en fin, sus amigos, que empezaban a calmarse un poco y a pensar en el futuro, planeando trabajar de traductores o profesores de literatura, se extrañaron y se preocuparon, trataron por todos los medios de que volviera ser como antes, le hablaban de libros, de cine, insultaban a Paulo Coelho y a millones de grupos de música, se reían, se emborrachaban con él, pero nada, era inútil, seguía con su pinta de autista, hablando de espacios curvos, tiempos relativos, sistemas inerciales, indeterminaciones cuánticas, partículas que estaban en dos sitios a la vez, burlándose de las leyes lógicas, principio de incertidumbre, el Gran Atractor, supercuerdas, sistemas alejados del equilibrio y un montón de cosas extrañas más.

era el más pequeño de la pandilla de jóvenes trastornados que pretendían transgredirlo todo a base de cervezas y marihuana y lecturas indiscriminadas. murió hace dos años. los demás malviven como pueden. aún se emborrachan y discuten a gritos y se ríen, y le recuerdan, lo llaman el primer mártir de la física teórica y genio incomprendido. lo último que dijo fue que alguien nos observaba desde otra dimensión y que estaba trabajando en una máquina capaz de manipular los átomos. dejó montones de páginas escritas en las que habla sobre puzzles de dimensiones indeterminables y de laberintos temporales y unos veinticinco ensayos sobre el cuento de Borges, la Biblioteca de Babel, dibujos con relojes y trenes flotando sobre el Universo. hoy es considerado un gran surrealista. ningún físico lo tomó en serio. los chiflados y los fans de Star Trek lo consideran un autor de culto.

Posted by SeñorS at Julio 19, 2005 05:18 PM