ya me afeité!! tenía cara y todo debajo. me enfrenté valientemente, tijeras y cuchilla en mano, a mi ya pretérita selvática barba, acometí tan ardua empresa imbuido de paciencia zen y, al final, logré mi desmesurado propósito. ahora fumo un cigarrillo: el merecido descanso de los guerreros. mañana me corto el pelo y ya seré un ente acorde con las necesidades que el calorífico verano impone. :-)