Mayo 10, 2005

un no-post de un no-fumador temporal

en serio, no puedo ponerme a escribir un post sin fumar (no sé si saben ya lo de que estos cabrones no me dejan fumar en las aulas de informática, y dentro de poco, tras la demencial superparanoia que le ha entrado a este país, ni en los bares)

la superparanioa antitabaco, expresión de la cual es la segunda española más odiosa de la historia, Mercedes Milá, (la primera, como es obvio, es Maria Teresa Campos y su constante hacer apología del analfabetismo) es poco comprensible: o prohíbe usted la producción o deja de tocar las pelotas.

P.D1: me voy a fumar
P.D2: hay gente esperando como buitres a que algún ordenador se quede libre
P.D3: yo tengo dos carnets y puedo quedarme hasta que cierren (cuando se acaba la sesión de uno meto el otro; si no hay que esperar 15 min. y los buitres atacan)
P.D4: aunque igual alguien se cabrea por mi uso indebido (claro que el deber moral y yo apenas nos conocemos de vista).
P.D5: ni de coña me da tiempo a acabar el trabajo de teoría del conocimiento para el jueves a pesar de acaparar el ordenador para mí solito (gracias a mi inmoralidad)
P.D6: si encima vengo aquí a escribir un post mucho menos (pierdo el tiempo, sí, pero la pregunta es: ¿qué significa perder el tiempo?)
P.D7: como, definitivamente, no me da tiempo (otra vez el tiempo), en lugar de angustiarme heideggerianamente (finalmente el existencialismo de Heidegger se resume en: usted es un ser arrojado a la existencia y ha de angustiarse para vivir auténticamente su finitud) o en plan Sartre, o sea la naúsea y todo eso (curiosamente el trabajo que por culpa del Señor Tiempo no puedo hacer es sobre la trascendencia del Ego, de Jean-Paul), regresamos a PD1 y dejamos a los cazaordenadores pelearse por mi sitio.
P.D8: últimamente las posdatas son mucho más largas que los posts en sí.
P.D9: obviamente la culpa de no hacer el trabajo no es mía, puesto que el Yo es un objeto trascendente a las conciencias que lo captan, y es en él donde se encuentra la unidad de ellas; según Sartre. Así pues, al ser consciente la profesora de esto, no podrá, si quiere ser coherente, culparme a , ya que mi conciencia no ha capatado ese objeto trascendente y por lo tanto carezco de Yo al que culpabilizar.
P.D10: otra cosa es que sea ella la que no ha entendido la fenomenología de Sartre y se empeñe en suspenderme.

Posted by SeñorS at Mayo 10, 2005 06:07 PM