Febrero 07, 2005

hay que...

hay que destruir iglesias y quemar bancos y andar descalzos sobre las calles mojadas y gritarles a las estrellas que son unas putas fantásticas que siguen luciendo aún despues de muertas; hay que cantar, desesperados, en calles solitarias, hay que gritar, con los dientes apretados, y ser dioses y animales al mismo tiempo; hay que destruir las patrias, que son el invento de los imbéciles o de los canallas, o de los canallas imbéciles, y también hay que destruir las religiones, especialmente las monoteístas; hay que convertir las biografías en poemas rabiosos, en poemas silenciosos, aunque sean poemas al borde del abismo, vidas en equilibrio inverosímil, entre dos nadas gigantes, dulces y afiladas y oscuras y blancas y desconocidas, sin rostro, sin voz; hay que formular preguntas sin respuesta al viento que sopla en la noche oscura del alma; hay que golpear fuerte, con los nudillos y con los ojos cerrados y hay que escupir en los libros más vendidos, incluyendo la Biblia y sin incluir el del tipo de la triste figura, porque es un tipo muy simpático que también quería destruir la realidad, o puede que no, no sé, no importa; hay que tocar la trompeta más triste del mundo en la calle más vacía y nocturna del mundo, pero no sé para qué, tal vez para nada, ¿es que alguien vive para algo? inclusive los no-fumadores, que según ellos son inmnortales, se van a morir y yo me reiré en su entierro y bailaré descalzo sobre las calles mojadas que aparecían al principio del texto; hay que inventar huellas en la arena, aunque el mar las borre, sobre todo si el mar las borra; hay que ahogarse en el mar (caminar bajo el mar es igual que volar, ya no hacen falta alas para salir del laberinto, se puede volar sin alas y los hombres que viven bajo el mar me lo han contado) hay que correr sin rumbo y hay que mirar el atardecer más triste y más hermoso, dolorosamente hermoso, del mundo hasta pulverizarlo y pulverizarnos y que la serenidad paradisiaca se derrame inexorable por las calles vacías en las que suena la trompeta más triste del mundo...

Posted by SeñorS at Febrero 7, 2005 08:13 PM