Diciembre 28, 2004

palabras-máscara de la nada

celebraremos la Fiesta Del Sinsentido Del Paso del Tiempo, de los años huyendo alocadamente hacia delante, coches descerebrados, sin frenos, carreteras inéditas y conductores rumbo hacia lo extraño, lo sorprendente. todas las certezas arrojadas en la cuneta. equilibristas sobre la nada, marionetas en desiertos urbanos, esperando que pase algo, lo que sea, inventando vidas: la del jugador tramposo, la del aventurero suicida, la del pintor atormentado, la del asesino involuntario, la del poeta maldito, de manicomio en manicomio y un vaso de alcohol en el alma, su vida fue una inmensa borrachera.

de los tejados se lanzan diminutos hombres blancos: deshielo suicida.

tus ojos raros que no comprenden -nadie comprende- tus pies agotando senderos en la nieve. lucy, probablemente ese es tu nombre, u otro, no importa, lucy sonríe entre el humo del bar, afuera el frío congela las voces, apenas salen de los labios se pierden y nadie comprende. lucy, las palabras mienten, sólo los locos dibujan palabras, las palabras destruyen la realidad: necesitamos ficciones que disfracen nuestra nada. cada vez más lejos, siempre en el camino; he descubierto que lo sueños cumplidos son sueños muertos, que vivimos en el futuro, que nuestro ser consiste en decidir constantemente lo que queremos ser: extraña paradoja. menos mal que lo sueños no se cumplen, lucy, si fuera así no sé con qué soñaríamos. lucy y sus ojos raros atraviesan la espuma congelada de un mar loco tendido en las calles, nieve espumosa acostada ya en la noche impaciente de este invierno, al que sucederán otros inviernos: los años pasan, así de simple, el tiempo no frena y nosotros tampoco y dime, lucy, cómo sé que soy todo el rato yo, hace diez años y dentro de veinte, si siempre he sido yo yo no me acuerdo, yo me he inventado la infancia: la memoria y la imaginación son el arma bicéfala que me dice eres tú, pero lucy, si existo es a través de tu mirada, quiero decir que somos barro hasta que otros ojos nos moldean. como el poeta maldito, sólo soy a ratos

el poeta maldito es, por supuesto, Leopoldo María Panero.

Posted by SeñorS at Diciembre 28, 2004 08:39 PM