asomé mis ojos a una caverna oscura: el niño seguía con sus creativas pesadillas. las líneas de las cortinas dejaban de ser simples líneas y dibujaban el rostro de un monstruo enorme, o Conan le perseguía con un hacha y quería cortarle la cabeza, o los Tomynockers llamaban a su puerta. entonces se despertaba. la realidad se tomaba su tiempo en imponerse, y durante unos instantes el niño vivía en un territorio inestable: la realidad y la fantasía se fundían. el niño tenía miedo, pero de alguna manera se recreaba en este miedo. el niño intuía que la realidad es una ficción consensuada. el niño quiso construir un mundo para guarecerse de la fiesta atroz de los relojes. esta idea convulsionó su ser. más tarde leyó a Hesse y se dijo que es preciso destruir un mundo para nacer. el niño, muy bipolar él, transitaba de la exaltación a la apatía, y se llamaba a sí mismo muñeco destartalado al vaivén de las sombras. y se encerró en su habitación y quiso convertirse en canción y el futuro adoptó el rostro del monstruo oculto en las cortinas, rostro que sólo se dibujaba por las noches. el niño se sumía en ensueños envenenados y le gustaba pensar que era un loco inútil y los marginados del discurso oficial sus amigos. borrachos lunáticos improductivos del mundo, uníos. eso gritaba, furioso y triste. pobre niño errante, qué habrá sido de él.
Posted by SeñorS at Noviembre 13, 2004 06:55 PM