piensa en los restos del naufragio, la melodía rota de un lugar remoto, inexistente, que insiste en llamar, con voz de niño perdido, a la puerta errante de tu casa; de tu casa construida en los vientos, en las voces heladas de la noche, noche con balcones abiertos a lunas de cartón, pintadas con acuarelas, con los dedos sucios y una sonrisa triste, que ya para siempre permanecerá colgada de tu boca.
piensa en el mar, que esconde una ciudad, igual que tú escondes la tuya o cualquiera esconde la suya. ciudades o laberintos, oscuridades destellantes, escondidas bajo los párpados.
Posted by SeñorS at Octubre 8, 2004 08:08 PM