Septiembre 11, 2004

Inestabilidad cuántica (o no)

Sólo los idiotas no cambian de opinión.
Lipovetsky

A veces me levanto siendo un marxista empedernido y me acuesto siendo un convencido posmodernista con tintes casi neoconservadores, apólogo de la frivolidad y de la sociedad del espectáculo, de lo efímero: un pasotista ilustrado. Muchas veces desayuno pensando que el anarquismo es el siguiente paso de la historia y meriendo creyendo que la historia no va a ninguna parte. Si tengo resaca soy un nihilista y si escucho música un entusiasta súper vitalista. Si tengo que ir al dentista odio a la humanidad y si estoy borracho soy capaz de amar a las mariposas, esos bichos horripilantes.
Cuando me molestan pienso que el infierno son los otros y cuando me río con los otros creo que el infierno está en la palabra soledad. Cambio de opinión diecisiete veces al día porque me aburro de mis opiniones. Cambio de gustos porque también me aburro de mis gustos. Un día Kubrick es un genio insuperable y otros días solamente un maniático obsesivo. Hay días en que la lluvia es la culminación de la belleza triste y otros días un fenómenos meteorológico sumamente molesto. Días en que Winona Ryder es una frágil muñeca fascinante que lee a Salinger y otros días una vulgar ladrona, igualmente frágil y fascinante. En fin, soy un idiota, pero al menos cambio de opinión.

P.D: Nuestra guerra es contra el tedio.

Posted by SeñorS at Septiembre 11, 2004 09:17 PM