Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
-Pavesse.
1. PRESENTACIÓN:
Estaba yo en un desierto, caminando hacia el horizonte, cuando vi, sobre la línea que separa el cielo de la arena, a una pequeña mujer envuelta en sábanas negras, que se agrandaba poco a poco, y yo no quería hablar con ella, yo quería huir, pero su canto me atraía sin remedio. Yo quería huir, yo no quería hablar con ella.
2.
Abrí la puerta y allí estaba ella. Tenía tanto miedo que no podía entrar, pero ella sonreía y su mano me envolvía y su canto me seducía. Yo no quería entrar, yo no quería hablar con ella, yo quería huir.
3.
Desperté: todas las cosas tenían un reverso oculto.
Me dormí: todas las cosas tenían un reverso oculto.
4. FIN.
Caminaba. Al fondo me observaban unos ojos que eran mis ojos que eran también su ojos, los ojos de ella: La Muerte. Yo no quería mirarme.
Y un pequeño poema de despedida:
Nosotros, niños perdidos,
En el bar que es una isla que no existe,
Nos reímos de nada y de todo,
Mientras en el fondo del vaso vacío
Un poso de tristeza nos mira.