Escuchando Touch like angel of death, de Children of Bodom, en directo.
-Baja de una vez ese ruido -dice la madre de S.
-Es melódico, mamá, death metal, sí, pero melódico -replica S.
-Que lo bajes, te digo.
-Estás fuera de onda, mamá, la onda es un puntito para ti.
-Ni onda ni nada, a estudiar, que no te veo estudiar.
-Eso es porque estudio solo en la habitación, y como no has puesto cámaras ni nada, pues no me ves.
-Qué petardo eres.
-Lo sé -dice S., con una sonrisa en agradecimiento al premio de tipo más quisquilloso del mundo.
Ah, mañana tengo que ir a una boda. No conozco a la novia. Al novio muchísimo menos. No quiero ir. Quiero quedarme en mi casa, escuchar música (children of Bodom a muerte), tomar café, hacerme un bocadillo de bacon con salchichas, mayonesa y ketchup, tal vez ver alguna película o terminar de montar la torre Eiffel de ocumen que empecé cuando iba a octavo de EGB (sí, lo sé, han pasado siete años). Lo que sea con tal de no soportar un absurdo banquete de cuarenta y siete platos y trece postres, a los primos que no veo desde hace ocho años y a los que no tengo nada que decir, porque van en coches tunados con camisas bisbal y son gilipollas (aúpa la intolerancia desequilibrada y muerte a los hipócritas), a señoras mayores que me vieron cuando era un crío y era muy mono (ahora soy un babuino, señora, no te jode, seguro que es usted de las que se cuelan en el autobús, diciendo esta juventud... no sé dónde vamos a parar...dios mío, ya no hay respeto) Estoy preparando respuestas impertinentes para musitarlas por lo bajo...
Qué cabrones...
Posted by SeñorS at Junio 25, 2004 07:37 PM