Llegué a una gran mansión en plena noche.
La puerta estaba abierta y la luz encendida.
Allí se hallaban todos mis amigos y me acogieron dulcemente.
Pero desperté en una casa en ruinas donde rugían los vientos.
W. B. Yeats
La confesión y la mentira son una misma cosa. Para poder confesar, se miente. Lo que uno es no puede expresarse, pues eso se es sin más; sólo se puede comunicar lo que no se es; o sea, la mentira. Sólo hablando a coro puede haber una cierta verdad.
Kafka
Esperas y esperas ese instante único,
que multiplica infinitamente tu vida;
R. M. Rilke, Recuerdo
He arrancado los días y los he estrujado, de tal modo que han dejado de existir, y son sólo un peso en mi costado. Han sido días inválidos, como polillas de alas atrofiadas, incapaces de volar.
Virginia Woolf, Las Olas
Por la noche las casas parecen fantasmas sin alma, y qué extraño es, a pesar de las noticias recibidas, sentir ganas de vivir.
Ana María Moix
¿No es cierto que se empieza la vida como un dulce niño que cree en todo lo que pasa bajo el techo de su padre? Luego llega el día de la decepción cuando uno se da cuenta de que es un desgraciado y miserable y pobre y está ciego y desnudo, y con rostro de fantasma dolorido y amargado camina temblando por la pesadilla de la vida
Jack Keurac, En el Camino.
Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. Yo sería el guardian entre el centeno.
J. D. Salinger, evidentemente de El Guardian entre el Centeno
Si cierras la puerta
tal vez la noche dure para siempre.
Lou Reed