Mayo 22, 2004

Conversación Íntima

Tras el abandono de las putas musas y la resaca con fiesta anti-republicana incluida, escuchando a La Mala Rodríguez, enemigos cúbranse, cae una buena, mi cerebro no está en condiciones de argumentar con coherencia y demás, es un indisciplinado rebelde y no me hace caso. Al estilo Homer Simpson le digo:

S.: Venga va, nos hacemos un post muy profundo sobre el existencialismo de Heidegger, ya sabes, el ser arrojado a la existencia y todo eso.
Cerebro de S.: Venga, tío, deja de joder, ¿a quién coño le interesa eso?
S.: Joder, pero si es la hostia, vago de mierda
Cerebro de S.: Si dejaras de castigarme con alcohol y de reducir sistemáticamente mi capacidad enganchándote al ordenador a decir gilipolleces tal vez me pusiera a trabajar y lograríamos un post sesudo que no se mirara el ombligo con cara de bobo.
S.: Vale, vale, no te enfades, sólo te digo que estamos perdiendo el tiempo.
Cerebro de S.: ¿Perdiendo el tiempo? Tú eres gilipollas, si fueras un cerebro como yo, sabrías que el tiempo no existe, que perderlo es la mejor forma de ganarlo, y no me digas que eso es una paradoja, porque es tan sólo una contradicción aparente; que no hay ningún propósito en la vida, que los que creen en el progreso son tarados mentales que creen que la historia tiene un sentido. Mentira, eso es mentira, ningún Dios ordena nada, el relojero es ciego, azar, idiota, pensador teleológico de las pelotas.
S.: ¿De qué vas?, teleológico lo será tu padre, y toda esa mierda nihilista te la he dado de leer yo, ya sé que te excitas leyendo a Cioran
Cerebro de S. (risas)
S.: Bueno, pues por tu puta culpa caemos una vez más en el autorreferencialismo ininteligible y ombliguil; yo, si soy sincero, creo que esto va cada vez a peor, deberías apasionarte por los ilustrados, que deseaban contruir mundos de paz y felicidad, y no por tarados que sueñan con destruir el mundo, con destruir los actos porque, como dijo Cioran, el paraíso perdido, el jardín del edén, es un lugar en el que nadie hace nada (del nihilismo y la no-acción como disertación posmoderna, una vez caídas las grandes fábulas, incluyendo, con un poso de tristeza, la fábula marxista, hablaremos en sucesivos post)
Cerebro de S.: Hablarás tú, tío listo, porque a mí me apetece más hablar sobre la influencia del hachís en el cine de Kevin Smith, por ejemplo.
S.: Si no fueras tan vago haríamos grandes cosas juntos
Cerebro de S.: Este es el comienzo de una larga enemistad
S.: ¿No sabes hacer otra cosa que plagiar y parafrasear, totalmente fuera de contexto, sin venir a cuento?
Cerebro de S.: Yo no tengo la culpa, edúcame como Dios manda; por ejemplo, hoy te has pasado todo el día murmurando, hijos de puta, putos reyes, putos condes, hijos de puta; así cualquiera realiza luego piruetas mentales ordenadas y coherentes, tío, más orden, más orden y menos superhéroes de mallas salvando el Universo de inverosímiles catástrofes.
S.: jeje, lo de inverosímil te ha quedado bien.
Cerebro de S.: Gracias, buenas noches.
S.: No te vayas a dormir, hijo de puta, tengo que hacer un trabajo para el lunes
Cerebro de S.: Arréglatelas solo.
S.: Pues voy a repasar los cómics de Spiderman.
Cerebro de S.: ¿Los que escribió Kevin Smith?
S.: No sé, tal vez luego, ahora no
Cerebro de S. (tarareando): Ven, como lo sabía yo, tengo lo que tú quieres
S.: Estás pesadito con la Mala
Cerebro de S.: ¿Te acuerdas de Lucía y el Sexo, el estriptis de Paz Vega, sonaba esta canción?
S.: No te jode, no me dejas olvidarlo, cuando te pones pesado... ¿te crees gracioso escribiendo estriptis? eres un cerebro gilipollas

Así suelen concluir nuestras conversaciones. Se cierra el telón. Godot no llegó.

(Creo que este post está a milenios luz del equilibrio mental; el equilibrio mental se ve como una hormiguita desde aquí)

Posted by SeñorS at Mayo 22, 2004 04:52 PM