¿Hay alguien ahí? Silencio, por favor.
No sé qué escribir. Escribir, por ejemplo, que tomo coca-cola y no tirita ningún astro a lo lejos. Escribir que me gustan las salchicas, fumar camels y las tormentas de verano, que la boda real parece de mentira y me provoca bostezos de republicano escéptico. Fumo y el humo, enfrentándose con el aire, navegando, espuma de mar desorientado, juega por la habitación. Y una voz triste, fantasma, desde los altavoces, dice palabras desconocidas.
Me da la sensación de que soy un loco que habla solo cuando escribo un post, y está bien fingirse figura con careta, porque los disfraces no ocultan sino todo lo contrario. Si no me veis es porque no existo; si escribo fragmentos es porque soy fragmentos y me aburro de la línea anterior y tengo que cambiar para desordenar la realidad. La realidad es absurda. La realidad es un monstruo de siete cabezas. La realidad es caótica y yo no pienso desobedecerla imponiéndola un orden que no sería sino un delirio tranquilizador para los que no saben andar sobre su anárquico filo.
Parece que se me acabó la inspiración y sólo se me ocurre escribir gilipolleces como ésta: Caperucita comunista es muy lista, aunque ayer no fue al dentista; tampoco anda bien de vista, muchas veces se despista y el lobo fascista la encuentra en la autopista. En fin, qué se le va a hacer. (Creo que iba a escribir sobre algún tema, pero los vagos somos muy perezosos)
Posted by SeñorS at Mayo 21, 2004 07:40 PM