Mi caos es sagrado, A.Rimbaud.
A tenor de una aguda observación referente al extraño orden imperante en esta bitácora zarandeada por el viento donde, según Dylan, están las respuestas, allá va este homenaje al caos, al desorden, que es sólo un orden más complejo e invisible. Cualquier palabra es mentira porque falsifica el universo, cuya característica esencial es la complejidad, simplificándolo en esquemas, que son las gafas con que vemos el mundo. La literatura es ya solamente un sistema de citas, redes laberínticas en la biblioteca de babel, cuya ubicación física es directamente el cogote de Borges. La vida es infinitamente más extraña que cualquier cosa que pueda inventar la mente humana (Conan Doyle)... Lo que ninguna conjetura había descifrado: la naturaleza informe y caótica de casi todos los libros. (Borges, La Biblioteca de Babel) El libro imposible del Universo, cuyo autor juega a los dados y al escondite, según Einstein, contradiciéndole, y Woody Allen, respectivamente, nos creó para buscar el tesoro escondido, es decir, la verdadera vida ausente. Arrojados al absurdo -¿por qué escondieron el tesoro, y quienes?- caminamos: caminar es buscar y todo buscar es un preguntar-se. El existencialismo es un humanismo, Sartre.
Pintada en la facultad de filosofía: Dios ha muerto, firmado Nietzsche. Nietzsche ha muerto, firmado Dios. Dios y Nietzsche han muerto, y yo últimamente no me encuentro nada Bien. (En realidad lo leí en un libro de Roger Woolf, pero como dijo Bukowski, la ficción es una mejora de la realidad)
Lo visible es sólo un ejemplo de lo real, Paul Klee.
Soy un místico y no creo en nada, Flaubert.
Hay que enseñar a la mosca el camino de salida, pero la mosca somos nosostros.
(Prometo, el hombre es el animal que puede prometer, que dijo Nietzsche, no volver a abusar de las citas y el caos; sé que este texto se hunde en una autorreferencialidad ininteligible, aunque no tanto como la de capullos a lo James Joyce, un tipo insoportable por motivos contrarios a los de Paulo Cohelo, que es tan capullo o más que Isabel Allende que, a su vez, es casi tan coñazo como Tolkien)
A Borges, que fue un invento del propio Borges
Hay un mundo de belleza extraña, frío y triste, un mundo cuya puerta está en éste. La llave somos nosotros. Una sinfonía de hielo y miradas tristes. Un mundo nocturno que alumbra este mundo llamado real. Thom York lo canta. Algunos hemos estado allí, más allá de aquí. Pyramid Song.
A Radiohead, surrealistas existencialistas del rock
Posted by SeñorS at Mayo 16, 2004 04:44 PM